Los agujeros negros ya son de por si, bastante extraños. Imaginaros comprimida toda la masa de varios soles en un objeto de tamaño infinitamente pequeño. Pero que pensaríais si pudieseis encontrar un cuerpo más extraño aún: teóricamente una “singularidad desnuda”; un agujero negro girando tan rápidamente que careciese de un horizonte de sucesos. Un punto del espacio donde su densidad fuera infinita, y aún fuese visible desde el exterior.

Estas son las ideas que se tienen actualmente acerca de los agujeros negros. Se forman cuando colapsan en si mismas enormes estrellas, cuando la presión hacia el exterior ejercida por las reacciones nucleares de su núcleo no puede contrarrestar la acción compresiva de su propia gravedad. Una vez que el objeto ha alcanzado un determinado tamaño, su compresión llega a ser tan enorme que nada, ni siquiera la luz puede escapar de ellas. Cualquier objeto o radiación que pasase por el horizonte de sucesos sería inevitablemente absorbido hacia su interior. Y es por esta razón por la que creemos que pueda ser negro. ¿Pero que sucedería si esto no fuese totalmente correcto? ¿Qué pasaría si existiesen circunstancias en las que los agujeros negros no fuesen absolutamente negros?. Podrían no obstante poseer una rotación apreciable.

Todos los agujeros negros descubiertos hasta ahora se cree que giran, a veces a más de 1 000 veces por segundo. Pero teóricamente al menos, si un agujero negro girase desproporcionadamente rápido de manera que el momento angular de su rotación superase su acción gravitatoria podría ser capaz de despojarse de su horizonte de sucesos. Un agujero negro con 10 veces la masa de nuestro Sol necesitaría girar a unas pocas miles de veces por segundo.

Y esta es la parte agradable, según los investigadores de las Universidades de Duke y Cambridge, un cuerpo rotando del modo indicado sería detectable mediante el efecto de lente gravitatoria. Aquí es donde un cuerpo masivo, tal como los agujeros negros, actúan como lentes naturales para focalizar la luz de objetos distantes. Si los investigadores están en lo cierto, los astrónomos serían capaces de observar la presencia de una lente gravitatoria con los instrumentos disponibles (o los que están en camino).

Este documento ha sido publicado el 24 de septiembre en la revista Physical Review D.

Fuente: Duke University News Release y Universetoday.com
Imagen: http://www.universetoday.com/.../2007-0925blackhole.jpg