El entrelazamiento cuántico, un fenómeno desconcertante de la mecánica cuántica de la que una vez Albert Einstein se refirió como "acción fantasmal a distancia" podría ser aún más fantasmal de lo que Einstein percibió. Físicos de la Universidad de Washington y de la Stony Brook de Nueva York creen que el fenómeno podría estar intrínsecamente relacionado con los agujeros de gusano, características hipotéticas del espacio-tiempo que en la ciencia ficción popular podía proporcionar un acceso directo mucho más rápido que la luz de una parte a otra del Universo.Klær Nike

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Pero Andreas Karch, profesor de Física en la Universidad de Washington, manifestó que aquí estaba la pega: Realmente, uno no puede viajar ni incluso comunicarse a través de estos agujeros de gusano.

El entrelazamiento cuántico se produce cuando un par o un grupo de partículas interactúan de tal manera que el comportamiento de cada partícula está relacionado con el comportamiento de las otras. Por ejemplo, en un par de partículas entrelazadas si una de ellas experimenta un giro determinado, la otra partícula experimentará al mismo tiempo un giro en sentido contrario.

La parte “fantasmal” es que, según ha confirmado la investigación realizada, esta relación se mantiene sin importar lo alejadas que se encuentren dichas partículas (al otro lado de la habitación o al otro lado de la galaxia). Si cambia el comportamiento de una de las partículas, también lo hacen simultáneamente las otras entrelazadas sin importar lo alejadas que estén.

Investigaciones recientes indican que las características de un agujero de gusano son las mismas que si se entrelazan dos agujeros negros y posteriormente se separan. Incluso si los agujeros negros se encuentran en lados opuestos del Universo, el agujero de gusano estaría entrelazado.

Los agujeros negros pueden ser tan pequeños como un solo átomo o varias veces más grandes que el Sol y están presentes en todo el Universo, pero su acción gravitatoria es tan intensa que ni siquiera la luz puede escapar de ellos.

Karch ha manifestado que: Si dos agujeros negros están entrelazados, una persona que se encontrara en el exterior de uno de ellos sería incapaz de ver o comunicarse con alguien que estuviera en el exterior del otro. Y añadió, “la forma en la que podrías comunicarte con los demás sería saltando a tu agujero negro, teniendo la otra persona que pasar al tuyo y tener ambos el mismo mundo interior”.

El estudio demuestra la equivalencia entre la mecánica cuántica (la cual se ocupa de los fenómenos físicos a escalas muy pequeñas) y la geometría clásica, y Karch añadió: “dos herramientas matemáticas diferentes para describir el mismo proceso físico”. El resultado constituye una herramienta que los científicos pueden utilizar para desarrollar una comprensión más amplia de los sistemas cuánticos entrelazados.

“Solo hemos seguido las reglas establecidas que se conocen desde hace 15 años y nos preguntamos, ¿cuál es la consecuencia del entrelazamiento cuántico?”.

Karch es coautor del artículo que describe la investigación realizada y que ha sido publicada en el mes de noviembre en la revista Physical Review Letters

Fuente: Daily Galaxy