Al principio, los rusos y los americanos compitieron por quien ponía un satélite que no cayera a la Tierra. Los rusos ganaron con el Sputnik, que era pequeño. El "Labsat" americano era un laboratorio que pesaba toneladas y era muy grande, por lo que en aquellos tiempos, era muy dificil hacerlo orbitar, y se desintegró. A partir de entonces mandaron mas satélites. Si se pusieran misiles en un satélite, podrían caer en cualquier parte del muundo sin necesidad de mucho combustible
