Menú

Mostrar Mensajes

Esta sección te permite ver todos los mensajes escritos por este usuario. Ten en cuenta que sólo puedes ver los mensajes escritos en zonas a las que tienes acceso en este momento.

Mostrar Mensajes Menú

Temas - Quili

#1
Hola a tod@s

Primero de todo, decir que escribo desde un ordenador portugués, y en el teclado luso no existe nuestra querida letra espanola, esa que no puedo escribir ni mencionar ( y más desde que les ganamos en semifinales  :lol:)

Estamos barajando realizar una quedada para el fin de semana del 20 al 22 en Cuevas del Campo. El lugar sería este:

http://www.cortijobacares.com/Inicio/ESP/

Lo mejor es que se puede observar a pie de casa, tenemos piscina. Y mejor todavía! Su precio: Son 32 euros por persona las dos noches. Hay habitaciones dobles y triples.
La comida del sábado se puede hacer en un restaurante cercano, por unos 10 euros aproximadamente.
Estaríamos todos en la misma casa, con lo que hay un número cerrado de participantes, unos 22. El resto de comidas, en la misma casa, en el salón, todos juntos

Otra cosa a su favor, es que, durante el día, hay multitud de preciosos parajes que podemos visitar, realizando las visitas en nuestros coches, o, incluso, alquilando un microbus: el pantano del negratín, el de la bolera, las cuevas de Guadix. Si hay participantes, prometo confeccionar un programa para todo el fin de semana, de modo que lo pasemos bien.

En fin, que espero ver vuestras respuestas y, sobre todo, que nos podamos juntar. Tengo ansia de observación astronómica, que llevo muchos meses sin poder hacer nada (astronómicamente hablando).

Este hilo lo iré editando, conforme vaya viendo respuestas. Espero que ya desde Espana.

Saludos, saludines, boas noites, obrigado  :meparto:
#2
Estoy deseosa por leerla  :D
#3
Pues sí, ahora el relato en puro susurro sensual  :meparto:

Sólo me falta la televisión, y ya salto a la fama

http://www.ivoox.com/cielo-tus-manos-5-audios-mp3_rf_1137809_1.html
#4
La menda lerenda...  :mrgreen:




#5


Aunque yo no soy mucho de hacer distinciones de género, esto me gusta:

DIA DE LA MUJER..."al decir femeneidad nos referimos al principio general del polo femenino en el mundo, al que los chinos llamaron YIN, los alquimistas simbolizan con la LUNA y la ramas de la psicología la expresan con el simbolo del AGUA... La Luna y el AGUA.Ambos renuncian a irradiar y emitir como sus polos opuestos (SOL Y FUEGO), por ello son capaces de absorver, acumular, y reflejar la luz y el calor. El AGUA renuncia a la pretension de poseer de forma propia: adopta cualquier forma, se amolda, se entrega...La polaridad SOL-LUNA, FUEGO-AGUA, masculino y femenino...seria una tonteria que el AGUA se quejara de no poder arder ni brillar y por ello se sientiera inferior. Precisamente por no poder arder, puede recibir, capacidad a la que el FUEGO tiene que renunciar. Uno no es mejor ni peor que el otro, solo es diferente. De esta diferencia entre los polos surge LA VIDA"...
#6
Hola chic@s!!!

Tengo un dobson GSO de 8", que la mayoría no sabe ni que existe, el pobre no sale nunca....

El caso es que quiero utilizarlo, y hacer mis propias búsquedas. Pero... NO ME GUSTA BUSCAR!! Además, que soy un poco torpe en ello (no se puede ser perfecto, qué le vamos a hacer  :burlas:)
Qué podría hacer para ayudarme? Argonavis, goto,...? Soy pobre y el telescopio no es nada del otro mundo. Que no me cueste más el collar que el perro. Qué puedo hacer para que me sea fácil hacer esas búsquedas? Aparte de buscarme alguien que me las haga, claro. Pero no es el caso...  :nono:

Me podéis aconsejar???? Y ya sé que es una pregunta torpe, pero las mecánicas, informáticas y demás no son muy amigas mías.

Abrazos varios

Mauricioooooooooooo, ayuda!!!!!
#7
Observar el cielo / Punto y seguido
24-Ene-12, 14:46
PUNTO Y SEGUIDO.
(18 DE ENERO DE 2012 EN EL LLANO DE PALOMARES)

10:00 de la noche, cruce de Carchelejo, en la autovía de Granada- Jaén. El punto de quedada era el Alto del Llano de Palomares, casi en la mitad de camino entre las dos capitales andaluzas, para facilitar el encuentro.

Exactamente en el momento de tomar el desvío, llamada a Antonio Teteca, para saber por dónde va, y se trata del coche que hay justo detrás. Ni adrede se puede conseguir una sincronización tal. La misma sincronización que alcanzamos durante toda la noche.

Ninguno de los 3 que acordamos acudir a este encuentro ha recordado que es noche de fútbol, por enésima vez se enfrentan R. Madrid y Barcelona. Pero poco nos importa a los presentes. La noche es buena, hay una humedad y un frío razonables y queremos aprovechar por si cambia el tiempo. Es invierno y la inseguridad climatológica es absoluta. Por si acaso...

Había muchas ganas de continuar con el estreno del 16". Con esta atalaya, serán muchos todavía los días en que estrene: estreno en galaxias, en cúmulos, en planetas...
Por ahora, su nota es alta en cada examen. Yo diría que alcanza el sobresaliente con total facilidad. Claro, que también ayuda que la persona que lo dirige sea un excelente buscador y que la presencia de Antonio aporte esta noche una experiencia y unos conocimientos impresionantes. Y con una humildad que te conmueve más todavía.

Esta salida es importante para mí, es un punto y aparte en mi vida, no sólo astronómica sino también personal y profesional. Ilusionada, había intentado organizar algo pequeño, muchas llamadas de teléfono y correos electrónicos, pero al final me rendí ante la evidencia y ese mismo día decidimos que era mejor salir y que se apuntara quien buenamente pudiera. Y fue un acierto!!!

Una noche maravillosa en compañía de 2 cíclopes de la astronomía. Una noche en la que, incansablemente, observamos objeto tras objeto, muchos de ellos nuevos para mí.





Hoy es un día especial para mí, con el nuevo año comienzan los cambios. Siempre pienso que los cambios son buenos, pero eso no impide que esta noche sienta cierta añoranza. Son casi 4 años de astronomía, en los cuales, hemos pasado desde los prismáticos del gran almacén barato que surte a los nuevos aficionados a la observación Con un gran 16" con espejos Zambuto de lujo, de los owls a los ethos, de observar messiers facilones y planetas que parecían manchurrones a objetos increíbles, donde, incluso, poder distinguir colores.








Y, de esta manera, comenzamos, intentando verle color a M42. En los foros se dice que es posible distinguirle varios colores a este Messier adorado por cualquier aficionado, así que los 3 estamos ansiosos por hacerlo.
Aunque es Juan el que lo atrapa, es Teteca el primero en disfrutar de esta visión. La noche es buena, no hay turbulencias ni apenas humedad. Sube a la almena, y le oigo gritar, pura emoción: Se ven!!! No me lo puedo creer, hasta ahora, yo no había visto ninguno...
Es mi turno, subo las escaleras y apoyo el ojo en el E21. Y distingo perfectamente el verde alrededor del Trapecio!! No puede ser, es casi, casi como observar una foto, mejor todavía, porque está ahí, luciendo sus mejores ropas para mí, sólo para mí. Y para mis compañeros.
Dónde está el rosa? Teteca me dice que mire debajo de las 2 estrellas que hay en la parte inferior del trapecio. Fíjate bien, me aconseja. Así lo hago, y consigo distinguir un tenue color rosa "chicle". Una vez leí que las mujeres utilizábamos nombres de colores imposibles, como melón, lima, turquesa... y chicle. Sé que no era rosa, pero tampoco gris. Era chicle.

Juan no llega a distinguir el 2º tono de igual manera. Pero sí estamos de acuerdo los 3 en el tono del verde. Ha sido el mismo para todos.

En Orión, también, tenemos un gran espectáculo, y es la NGC 2024, el cielo en llamas, es la sensación que tienes al observarla, casi sientes el fuego en tu interior al contemplarla. Pero ahí está el grado bajo cero para que  la sensación no sea completa.





Hace mucho tiempo que ansío observar una estrella. Es roja, dicen. Es una estrella de carbono, apunta Teteca. Tengo un poco de miedo, por si me decepciona, llevo tanto tiempo esperándola... Hay veces que deseas tanto una cosa, que ya no distingues si es el propio estado de esperanza y de ilusión lo que te hace feliz o si es el tener en tu mano aquello que ansiabas. Algunas veces, cuando llegas a la meta y acabas la carrera, se acaba también la ilusión y el entusiasmo. Ya está, te dices. Qué ilusiona más: el viaje o la preparación del mismo?
En este caso, afortunadamente, sucede lo contrario, colma mis expectativas, las supera: mi retina está llena de rojo, del rojo más intenso que he visto en mi vida. El rojo es mi color favorito. Para mí, representa la pasión, el coraje, la fuerza. Y eso es lo que ahora mismo estoy contemplando. Todo ello, concentrado en una diminuta bola: la R Leporis, más conocida como la Gota de Sangre.
Ahí está, a años luz de distancia, como un faro en el Universo, palpitando, mostrando la vida. Sé que "no es más que una estrella", pero un rubí por muy pequeño que sea, no deja de ser una piedra preciosa.

Con E21, en el 16", seguimos navegando por el cielo. Le toca el turno a M81 y M82: ya los habíamos visto con el 16", pero no con el E21. Este ocular es impresionante, su tamaño, que casi asusta, su peso, y el milagro que consigue acercándonos a otras galaxias.
El 21 apenas logra atraparlos al unísono, así que movemos ligeramente el telescopio para ir de la 81 a la 82, que es la que más me gusta. Y ahí está, como siempre, envolviéndote...

Una nueva galaxia, que no había visto nunca, la NGC 2903. Esta galaxia me recuerda a los campos de Castilla, su llanura, en la lejanía, es como atravesar los campos de Machado. Uniformes, sin llegar a avistar su final ni su horizonte. Así es esta galaxia. La misma soledad que percibes en estos campos, es la que sientes frete a frente al universo.
La soledad, quien no la ha sentido alguna vez? Puedes estar rodeado de decenas de personas y sentirte solo. Encontrarte físicamente solo, pero acompañado por amigos que se encuentran en la distancia y que llenan tu vacío.
Basta que no tengas a quien contar tus ilusiones, tus cuitas y temores, y la soledad te cercará. La soledad... cuándo se elige y cuándo te atrapa?

Y, ahora, la NGC 891, esta galaxia, que parece barrada, es una confluencia de estrellas divididas por una frontera. Tal vez la frontera que nosotros mismos marcamos para separar la parte de nosotros que queremos mostrar y la que no.

Me gustaría ver la NGC 2359. Se lo comento a mis compañeros, pues ellos sí lo han observado con anterioridad, Teteca pronuncia las palabras adecuadas al objeto de nuestro propósito: Al ataque!!! A ponernos el casco, el Casco de Thor, que es la forma que tiene esta nebulosa en la Canis Major. Verdaderamente, parece el casco de un guerrero vikingo, el del dios nórdico del Trueno, Thor el poderoso, el hijo de Odín, que representa la fuerza y la velocidad. En esta imagen se ven claramente las alas a cada lado del escudo, alas que le proporcionarán esa velocidad. Sonrío hacia mis adentros recordando mi adolescencia cuando recuperaba los tebeos de mi tío Thor y los leía ávidamente, como cualquier lectura que haya caído en mis manos. Desde "cómics" hasta Lope o Calderón.

Son etapas de la vida, que vas cerrando, y que recuerdas con nostalgia. El tiempo de los tebeos ya pasó. No es que no vaya a volver a leer ninguno más, de vez en cuando lo hago, pero es una página más del libro que compone mi vida, página pasada, que puedes volver a releer, pero que sabes que no vas a volver a vivir.

Así es la vida, una sucesión de etapas que vas superando, unas puertas quedan cerradas para siempre. Otras, abiertas, pero, de tal manera que ya metamorfoseado, evolucionado, aunque vuelvas a asomarte no lo harás de la misma manera. No es mejor ni peor. Es distinto. La vida es evolución, y el que se estanca, muere. Deja pasar otros trenes, otras ilusiones, a la espera de un pasado que no siempre fue mejor. Por ello, en cada momento, hay que aceptar esos cambios, alegrarse por ellos, y aguardar con confianza los nuevos caminos que se abren ante nosotros.

Esta noche es así, el fin de una etapa, pero también el comienzo de otra. Lejos queda el primer Astromartos al que acudimos con un Celestron 114MM que apenas si podía montar, no tan lejos el LB 12", o los uwan, las salidas a Jayena o a Quéntar de forma intempestiva. Sin preparativos, sin acuerdos. Si hacía bueno se salía, y punto. Pero qué bien hemos aprovechado esas escapadas. Cómo se ha mostrado el Universo ante nosotros con el LB 12".

Ahora, es la etapa del Dobson 16" (el T2) y la fotografía, de la nueva era y los nuevos ethos, y la nueva forma de afrontar la astronomía. Supongo que no será ni mejor ni peor. Sólo distinta, más madura, tal vez, aunque, espero, con la misma ilusión.

Otro objeto, centrado en el ocular, en un primer momento, se confunde con la medusa, ya que nunca lo habíamos visto así, un par de comprobaciones en los atlas, y confirmamos que se trata del esquimal. Una rutilante estrella (muerta, comenta Teteca) protegida por una nebulosa.

Me río mucho con Antonio, con la cantidad de años que lleva en esta afición (no porque sea mayor, sino porque empezó joven), y todavía no ha perdido la fascinación por lo que ve. Su entusiasmo, su alegría, contagia, los comentarios acerca de lo que vemos, tan distinto a otras veces, hace que mi nostalgia se transforme en ilusión. Sí, cerrada una etapa, pero la ilusión continúa. Hay tantas noches, tantos cielos de los que disfrutar...





Pasamos al Triángulo, a la galaxia que lleva su nombre. Es increíble la forma en que se distinguen sus brazos, compuestos de hidrógeno, como si quisieran escapar de su encierro, liberarse y tener vida propia.

Con Júpiter, se nota un pequeño decaímiento en el ambiente y es que todos lo hemos visto mejor otras veces. Le veo menos bandas, menos color, puede ser que haya turbulencias.





Otro de los espectáculos de la noche es M46, un inmenso mar de luces en el que parece flotar una delicada flor, destacando gracias a ellas mismas, que la llevan en volandas, suavemente, sin apenas rozar sus pétalos, para evitar cualquier deterioro en esta protagonista suprema. O lo que es lo mismo, un gran cúmulo en el que destaca una maravillosa nebulosa en su interior. Una imagen de una belleza inconmensurable.

Leo es un campo de cultivo para galaxias, la 2093, una espiral barrada, en la que se percibe cómo sus brazos la protegen.  Vemos en el atlas que hay varias parejas, cerca de Algieba, y pensamos que puede ser interesante observarlas. Y nos encontramos con sorpresas, vemos más de las que el propio atlas indica: la 3191 y, sobre todo, la 3190, galaxia espiral que parece recostarse, observando lo que sucede a su alrededor. La 3236 y la 3237... El Pocket atlas se queda corto para esta nueva etapa. Hay que cambiar a otro mayor. Estamos viendo galaxias que ni siquiera aparecen en este pequeño atlas!!!!





Y es que, ahora, todo adquiere un nuevo protagonismo, lo que antes eran simples machas, actualmente te asaltan a la vista nada más asomarte al ocular. Es la evolución, la nueva dimensión.
El paso a la madurez astronómica, y con estas imágenes, quién quiere volver atrás? Un paso atrás? Ni para tomar impulso!!!

En la misma constelación del León, el famoso Triplete, increíble. Si es que faltan adjetivos cuando observas con el T2. No caben las tres en el Ethos 21, por lo que hay que deslizar suavemente el T2 para hacerlo, es una característica que posee, la suavidad de movimientos, el fácil manejo. Y, aprovechando esa propiedad, contemplamos una a una las galaxias que componen ese trío. La tercera, LA NGC 3628, queda algo más alejada, a la derecha, pero las otras 2 podemos capturarlas a la par, deleitándonos ante tal definición y puntualidad.

Y también cayeron la pequeña Dummbell (la M76), sobrecogedora la imagen tras el T2, el Búho, como una bolita de algodón, y M108. M51, que esperábamos más difusa de lo que la vimos, pues aún está demasiado baja, M37 en Auriga, M3... Todo es conocido y todo es nuevo a la vez.
La nueva óptica desde la que observamos nos anima en sobremanera.

Hay cosas que no me da tiempo a observar, pues esta noche estoy realizando otra actividad novedosa: ayudar a Antonio a tomar los datos para el proyecto NixNox, del que es colaborador. Me siento importante, anotando sus cálculos... Sé que Juan ha visto la Rosetta, y algún objeto más, pero yo estoy absorta en la toma de datos de las mediciones que realiza Antonio.





La emoción de los 3 ha ido incrementándose durante la noche hasta llegar a este momento álgido, en que cobra protagonismo el guerrero, el luchador, el dios Marte. Nuestro planeta más cercano.

Hasta ahora, la imagen que tenía de Marte era casi grotesca. Una mancha borrosa, sin color, sin apenas interés. El año pasado alcancé a verlo, pero fue una decepción total. Yo esperaba ver algo consistente como Júpiter o Saturno, y cuál fue mi sorpresa cuando ví "aquello".
Pero la verdadera sorpresa es la de esta noche.





Como siempre, Juan sitúa (el telrad está perfectamente acoplado y eso ha facilitado enormemente las búsquedas), Antonio se asoma y lo oigo gritar: Me estáis engañando!! Me asombra oír esas palabras por parte de Antonio, que es la amabilidad personificada. Pero está riendo, claro. Me estáis engañando!, prosigue, esto no es una imagen directa, es una foto que habéis puesto en la boca del teles para que yo acabe trastornado esta noche.
Este Antonio... Andaluz tenía que ser.
Me asomo a verlo yo, y "voilá", o es que yo también soy andaluza o es que estoy viendo Marte como jamás imaginé.

Esta imagen no tiene absolutamente nada que ver con la del año pasado. Esto es un planeta, EL PLANETA, más parecido ya, a las fotos que he visto por internet. Los colores, el rojo vivo, puro fuego, el casquete, perfectamente definibles, en color blanco brillante, casi a punto de separarse del propio planeta, dándole una forma ovalada. Parecía que tenía vida propia, separada del propio planeta.  Marte, pero dónde has estado hasta ahora? Quien quiere un príncipe azul cuando puede poner un rojo y aguerrido Marte en su vida? Si hasta es distinguible el símbolo en su coraza, el signus major.

Ha pasado casi una semana desde que tuvo lugar esta observación, y todavía está grabada en mi retina. Es imposible olvidar esta imagen. Quiero volver a verlo cuanto antes.

Y, de esta manera, finaliza la noche, qué mayor colofón a la velada que la escena de un guerrero abriéndose paso en el cielo para mostrarse a estos espectadores en todo su apogeo, demostrando su fuerza y ganas de luchar. Y eso es lo que transmite.

Recogemos el armamento y regreso a casa. Me gusta hacer un repaso mental en el coche, a la vuelta, de lo que he visto y las vivencias que he tenido.

Pensaba titular esta narración como punto y aparte, con la cantidad de cambios que se avecinan en mi vida, tanto laborales, personales, como astronómicos. Pero no, releyendo y reflexionando sobre lo escrito, prefiero pensar que es un punto y seguido.

Tal vez el instrumental no sea el mismo, tal vez sea el momento de los NGC, de nuevos horizontes, nuevos atlas para poder guiarse por ellos, tal vez las distancias sean mayores, pero el cielo siempre estará ahí. Abierto a nosotros, te encuentres donde te encuentres, si miras arriba, verás la misma estrella, recordarás la misma nebulosa, y las ganas de continuar hasta el final de este camino que empezamos hace casi 4 años, serán las mismas.





#8



30 de Noviembre de 2011

Estos días debatíamos en un foro si muere la observación visual. Estoy completamente convencida de que no es así. ¿Por qué? Muy fácil, anoche disfruté de una de las mejores experiencias astronómicas de mi vida. Observando, claro...

El 30 de Noviembre del 2011, un flamante 16" era estrenado como merecía, con un cielo negro, un seeing de lo mejorcito y con muchas, muchas ganas.

Muchas han sido estos meses las discusiones, sueños, elucubraciones, acerca de cómo iba a ser la primera observación con un 16" de lujo. De cómo se iba a ver la galaxia del Escultor, por ejemplo, que por desgracia alcanzamos cuando ya estaba demasiado bajo en el horizonte... No me importa que llegáramos tarde y que apenas pudiéramos intuirla, nos queda tanto por vivir...!!! Todo va a ser novedoso por segunda vez!!! Tenemos que ver la Laguna de nuevo, M13, M51, Orion, ... y eso, hablando de los Messiers más espectaculares, porque muchos de los objetos que anoche vimos ni siquiera los había observado antes con el 12". O lo que habíamos visto era nada y menos...

La vida ha cambiado!! Nuestra vida astronómica resurge como el Ave Fénix!! Bieeen! Empezamos de nuevo! Que se prepare el cielo, qué allá vamos!!

Quedamos bastante tarde, a las 10 de la noche, ya que la creciente luna nos iba a acompañar casi hasta la media noche. Al día siguiente es laborable y toca madrugar, pero este 16" lleva más de un mes terminado, aguardando pacientemente un estreno en condiciones, y no se puede pasar la ocasión otro mes más! O eso, o algun@ iba a tener que hacerse la maletita e internarse en el primer centro psiquiátrico a su alcance, porque esta salida ya se estaba haciendo de rogar... O, simplemente la Ley de Murphy se está cumpliendo a rajatabla: días de espera proporcionales a las pulgadas del cacharro.

Pues, como decía, la hora acordada y yo con unas escaleras por la calle, que bien sabía que iba a necesitar. A saber lo que pensaría la gente al verme... Desde que comencé en esta afición, la indumentaria ha tenido que dejar de importarme. Las escaleras, qué buen uso tuvieron! porque hay que ver lo crecidita que ha salido la criatura...

De esta manera, nos vemos en camino, rumbo al alto de Blancares, en el corazón de la Sierra de Huétor, a 1300 metros de altura. La Luna nos sonríe en el horizonte, una sonrisa inocente, abierta, franca. Me siento como una niña, la ilusión de la novedad, de las expectativas de la noche, del cambio, del estreno... Lástima que con el paso de los años nuestra parte infantil vaya quedando arrinconada, casi olvidada, en nuestro corazón. El mundo funcionaría mejor si nuestro niño interior no se fuera cubriendo de compostura y reserva y, sobre todo, no perdiera la espontaneidad, una de las cosas más valiosas que los seres humanos poseemos.

Tan decididos estamos a un estreno perfecto, que nos adentramos más de lo habitual por pistas forestales que no sabemos ni a dónde conducen. A un buen cielo, es la esperanza! Curvas y vericuetos hasta encontrar un lugar que nos convence plenamente, norte, este y sur despejados, y oeste algo elevado, perfecto para guarecerse del horrible hongo lumínico de Granada.

El montaje es rápido y sencillo. Manta en el suelo para evitar humedades y barro, base circular, cajón del primario, barras, cesta del secundario y funda hecha a medida por la madre que lo parió (al colega, no al telescopio, claro) y que le sienta como un guante al rebautizado T2. Total: 15 minutos. 15 minutos de trabajo para un resultado de horas de disfrute. No está mal la proporción.




En pleno montaje


Estoy nerviosa. Apagamos las linternas y nos quedamos boquiabiertos, la noche es impresionante, pocas veces he visto la zona de Orión con esa negrura que todo lo envuelve, todo, menos ese brillo estelar y nuestra emoción por disfrutar de la noche. Dónde vivo, me han preguntado hace poco. En cualquier lugar donde pueda cubrirme con este manto estrellado!

Y ahora sí, llega el momento del estreno. Con un Ethos 8 y un filtro neodynium, observamos Júpiter, mientras desaparece del todo la Luna. Es increíble la nitidez que tiene para planetaria. Tal vez sea el mejor Júpiter que haya visto nunca, con tantas bandas como en una foto. Qué tendrán los Zambutos éstos... Pero hay que seguir haciendo comprobaciones.

Empezamos espacio profundo con un globular, M15. Los cúmulos siempre me recuerdan los fuegos artificiales de las fiestas de mi pueblo. Aunque mucho más modestos que los del lugar donde vivo ahora, me emocionaban más aquellos. Cuando era pequeña e íbamos de vacaciones, las fiestas comenzaban de esa manera, con fuegos artificiales. Hace tiempo que no acudo a una feria, pero la apertura de la noche es idónea: con fuegos artificiales, el preámbulo a la noria, los caballitos, los coches de choque, el tren de la bruja... Esta explosión es bonita, con un núcleo compacto, regular, visto a través de nuestro amigo Ethos 13. No está en muy buena posición, pues se encuentra en la única zona con contaminación lumínica del lugar, pero dice mucho del espejo que no se ve todo blanquecino, que se aprecia perfectamente. Además, verlo sin tener que subirse a las escaleras tiene su gracia.

Continuamos con la Galaxia del Escultor, una de las más esperadas de la noche. Hay que darse prisa, pues el mismo está a punto de partir, cual si fuera un tren, el tren de la bruja, y este viaje no nos lo queremos perder. Con el N26, cruza el campo del ocular, de punta a punta, y con el ethos 13, se desborda, pero queda centrado su núcleo. Lástima que perdamos una de las mejores galaxias de la noche, pues su vagón es engullido ya por la por la contaminación lumínica.

Cerca, y a remolque, le sigue el NGC 288, un pequeño globular lejano, difuso, antiguo en el tiempo. Lo bueno de esto es que se puede relativizar con el tiempo. ¿Cómo no voy a sentirme una niña, observando objetos que se encuentran a miles o millones de años luz?

Nos subimos a los caballitos, llámese Galaxia NGC 7331, con el Ethos 13 primero, y, después, para profundizar, con el 8. Algo que me gusta de este parque de atracciones que es el T2 es la manera que se adapta a tu ritmo: es muy suave de movimientos, perfecto diría yo, tiene el punto justo para desplazarlo sin esfuerzo y poder seguir los objetos con suavidad, a la vez se queda frenado en el momento adecuado, para una perfecta contemplación (GRACIAS MAURICIO, BUEN TRABAJO!!). Como un auténtico carrusel, en el que se gira sobre sí mismo sin perder el compás, pero que en el momento de la parada, no hay frenos bruscos, ni apenas notas que se ha detenido. Del que puedes bajar, con toda la comodidad imaginable. Y felicidad. Después de iniciar la noche así, quién osa borrar tu sonrisa?

Llega el momento de subir a la noria, una de las atracciones más espectaculares para un niño. Así podremos divisar el parque desde otra perspectiva, desde la misma que los mayores, pero sin perder la ilusión por lo que va a ver, pues todo es novedoso para él, cada imagen es nueva y excitante. Antes de subirnos pasamos taquilla obligatoriamente por M81. De repente, se le ve más estructura que nunca. Tanta que me recuerda a Andrómeda un poco más apagada.

Y vamos a por la 82. La expectación es tan grande que late el corazón con más fuerza... si M81 ya fascina, qué sucederá al encaramarnos a M82? Vamos a ella, entramos en la cabina que nos corresponde y subimos al cielo. Me agarro fuerte a mi plataforma con forma de escaleras, mi cabeza gira vertiginosamente, estoy tocando el cielo! Noto cómo mis pies casi se elevan con semejante contemplación. Esto es una locura, casi toco con la mano M82! No puedo evitar un pequeño gritito. Nunca había subido a una noria de este tamaño. Mi vértigo queda arrinconado bajo el éxtasis de la observación. Por primera vez distingo unas pequeñas muescas en el núcleo de la galaxia. Bajada y continuación de nuestro paseo. Próxima parada?





El niño


¿Qué sería de un niño en un parque de atracciones sin unas palomitas? Y yo quiero las mías. Recuerdo a mi madre haciendo "rosetas" en la sartén. Cómo ponía el maíz y mi hermano y yo nos quedábamos pegados a la cocina hasta que el primer grano se convertía en palomita. Era el momento de relamerse pensando en lo que nos esperaba. Es lo que me ocurre al observar M46 y la NGC 2438, una planetaria dentro de un cúmulo. Un verdadero deleite, que casi puedo paladear.

Muchos niños necesitan de una luz para poder dormir, y si vamos a la Sigma de Orión? Una triple increíble, luminosa, que emite su luz perfectamente diferenciada en tres focos. Me gusta cómo funciona el T2 con las estrellas, les da una puntualidad increíble. Nada de pelotitas, son alfileres finos, delicados...

O, tal vez, esa luz se encuentre en Almach, en el cielo podemos encontrar las luces más importantes, las que pueden guiar nuestro camino hacia la madurez, sin perder un ápice de entusiasmo. Sólo hay que saber escoger la compañía, agarrarse a la mano adecuada. Y un niño sabe, instintivamente, cuál es esa mano. De noche, cuando vayas a dormir, mira Almach, una de las dobles más impresionantes del cielo. Con este T2 distinguirás brillos y colores, y si antes te parecía bonita, ahora te dejará sin aliento. Después, duerme, pues ella te protegerá de tus miedos y temores. Vigilará tu sueño con su estrella principal, naranja, dulce, y algo más grande, y la pequeña, más brillante pese a su tamaño, más blanca, se acomodará a tu lado para que puedas dejarte guiar por el mundo de las hadas, y los duendes. Donde todo es posible. Me dejarás acompañarte en este sueño sin relojes, sin nervios, sin mayores que no te permitan hacerlo realidad?

Y, como luz, no podemos encontrar otra mejor que la que emite la Beta de Monoceros. Esta triple es capaz de guiarte a través de un túnel hasta llegar a la plenitud de la vida. Impresionante la forma en la que la percibimos a través del ocular. El T2 está obteniendo sobresaliente en dobles. Ahora que llega la Navidad, se empeñan en iluminar artificialmente las ciudades. Por favor, parad un poco y mirad el cielo. No necesitamos más.

Siguiendo con dobles, Cástor en Géminis, que alcanzo a ver de puntillas en las escaleras, es el problema del T2. Nada ni nadie es perfecto. Y este T2 es muuuuuuy alto para mí. De hecho, no consigo alcanzar el doble de Perseo, ni con escaleras y tengo que renunciar a su observación, me siento como una niña que quiere crecer. Qué contradicción.






La niña. Uff...

Pero tengo compensación con la galaxia NGC 891, entre Almach y M34. La observamos primero con el N26, para pasar después al E13 para profundizar, aún perdiendo algo de brillo. Aunque de gran tamaño, se diluye débilmente. Un verdadero premio, a lo mejor, el de la tómbola, que no debe faltar en una feria que se precie.

En la Osa Mayor, dominan la Nebulosa del Búho (ó M97), que con el N26 es poco más que una manchita, pero que con el E13 se resuelve perfectamente su interior, y M108, una galaxia en espiral que por primera vez logro apreciar. Uf!, esto sí es empezar de nuevo esta afición. Nuevas cosas, nuevos objetivos, o nuevos ojos!!!

Pero no todo es maravilloso en la noche, hay humedad. La funda del T2 está mojada, pero sólo me doy cuenta cuando observamos objetos que no nos llaman mucho la atención, como son el M79, el pequeño globular, compacto, o M41, un cúmulo que se aprecia mejor con el 26, pues en el 13 no cabe. Lo bueno de la zona de Can Mayor, donde está M41, es la multitud de cúmulos abiertos que encontramos, para todos los gustos, como el NGC 2360. Esta zona es en sí un inmenso cúmulo estelar.

Ahora toca subirse al carro de los Gemelos, ya sé lo que me espera, bien!!! Aunque yo sea pura felicidad, mi compañero lleva la noche peleando con el Telrad, que no deja de humedecerse y le complica las búsquedas (cuando desmontamos, el secundario estaba parcialmente congelado). Pobre, la lucha que tiene con el buscador para que yo disfrute como lo estoy haciendo. Aunque me sienta algo culpable internamente, no impide que yo continúe entusiasmada.

Pues, en Géminis, me centra M35, impresionante cúmulo, más grande y joven que su compañero, el débil y pequeño NGC 2158. Preciosa imagen de conjunto.

Y pasamos a Auriga, con M37, que estalla dentro del Nagler 26!!!. Nunca me canso de observar este cúmulo, qué maravilla de campo!

En nuestra nueva liga astronómica, tenemos la ventaja de observar en otra división. Algunos objetos, aún sin colores, se aprecian mejor que en foto, tridimensionales, tangibles, es como si los palparas. Y, además, no sólo son imágenes, son sonidos, olores. Toda la noche nos han acompañado el tintineo de las campanas de ganado cercano, el cantar de algún ave, el olor a tierra mojada...

Por fin llega el momento más esperado de la noche, la montaña rusa del Parque de Atracciones, que en este caso tiene nombre propio: M42, en Orión!!! Sólo la sonrisa de mi compañero al quitar el ojo del N26 me anticipa lo que voy a observar. Subo las escaleras, me asomo al ocular y... mi estómago cae 50 metros en picado, mientras yo grito de pura emoción. ¿Cómo describir esa imagen de puro vértigo y entusiasmo al mismo tiempo?

Mi cerebro intenta procesar la imagen. Es increíble, maravillosa. ¿Cuántos adjetivos debería utilizar para describir lo que veo? Nunca había contemplado así M42. Brazos en movimiento, palpables, evidentes, que te atraen como un canto de sirena hacia un trapecio perfectamente perfilada su forma geométrica con puntas de diamante. Quedas atrapado completamente en ese corazón brillante, que late sin cesar.

Por fin, oigo a mi compañero, ensimismada como estaba, apenas oía que estaba intentando cambiar el N26 por el E13. Él sólo tiene que subir un peldaño para hacer el cambio. Mientras, mi cuerpo sigue realizando círculos de emociones, al son de esta montaña rusa en la que estoy subida. Es imposible bajar de ella ni un solo instante. Mis ojos se clavan de nuevo en M42, ya a través del E13. Logro ver hasta 6 estrellas en el Trapecio!!! Ya sí que me es imposible dejar de gritar, reír, llorar, porque también se llora de alegría.

Bajo de las escaleras de esta atracción, todavía obnubilada por las sensaciones vividas. Sólo esta imagen, ya ha merecido la pena la pérdida de sueño, el frío y el mes de espera para el T2!

Gracias T2 porque has sido capaz de hacer renacer nuestra inocencia en la astronomía, por darnos nuevos ojos, nuevas vivencias. Un largo año se abre ante nosotros en el que todo va a ser nuevo otra vez. Esta vez hemos sido niños en un Parque de atracciones, quién sabe qué próxima experiencia viviremos. ¿Viajaremos en el espacio? Eso, siempre.

Me vienen a la cabeza unos versos de Neruda mientras recogemos:

   "Casi fuera del cielo ancla entre 2 montañas
  la mitad de la luna.
   Girante, errante noche, la cavadora de ojos.
   A ver cuántas estrellas trizadas en la charca.
   Hace una cruz de luto entre mis ojos, huye.
   Fragua de metales azules, noches de las calladas
  luchas
  mi corazón da vueltas como un volante loco.
   Niña venida de tan lejos, traída de tan lejos,
  a veces fulgurece su mirada debajo del cielo..."

Y es que esta noche, hasta la luna ha viajado con nosotros. No, no se ha ocultado, se ha quedado para disfrutar con nosotros de esta aventura.

En el regreso, hay algo que nos viene a la cabeza y son las palabras de nuestro amigo JCS,  el querido José Carlos:

"...mirar al cielo desde un alejado monte, una terraza, jardín o simple ventana y extasiarse con los luceros que se pueden ver, aunque lo hagamos a "ojo desnudo", nos transporta hacia otra realidad donde los sentimientos se imbrican y confunden, pero provocando cierta dosis de felicidad por alcanzar lo, aparentemente, inalcanzable. Ese conjunto dispar de sensaciones no tiene precio..."



Dedicado a todos aquellos que todavía sienten eso y, sobre todo, a aquel que cada luna nueva, me lleva al Parque de Atracciones.
#9
Hola a tod@s!!!!

Pues eso, que volvemos al Pinar!!! Y esta vez en veranito, y sin frío (eso esperamos).

Aquí tenéis el enlace de la quedada, para ver si os apuntáis:


http://www.asociacionhubble.org/portal/index.php/foro/viewtopic.php?f=10&t=45078

:ok:
#10
Hola a todos!!

Como ya he comentado a algunos participantes de este foro, de forma privada, estamos organizando una quedada en el Pinar de Araceli. Tendrá lugar el primer fin de semana de Junio, del 3 al 5 de Junio.

Pues por circunstancias ajenas cualquier voluntad, hemos tenido que modificar el plan previsto. Vamos, que el Pinar está cerrado y ha habido que buscar otro sitio.
Este es el nuevo, aquí tenéis el enlace nuevo:

http://www.asociacionhubble.org/portal/index.php/foro/viewtopic.php?t=44093

Animaos y apuntaos!!!! Qué cuantos más, mejor

Un abrazo
#11
La primera quedada del año ha tenido lugar en Cuevas del Campo. Realmente debía haber sido la última del 2010, pero tras aplazarlo 2 veces consecutivas a causa del mal tiempo, por fin, y como dice el refrán, a la tercera ha ido la vencida.

Después de altas, bajas, nuevas altas y nuevas bajas, conseguimos quedar un puñado de valientes (no se puede llamar de otra manera al que hace más de 200 km y soporta temperaturas bajo cero, con tal de disfrutar de su afición). O valientes, o locos, o síndrome de abstinencia, vaya usted a saber.
A última hora, Ramón (Hélike) no pudo venir, pero sí lo hicieron Salva con su 12"; Sergio (GSO), con su 10", Juanfra (Franjua) con sus dos criaturas, Vixen Neoacro 140 y LB 12"; Jesús (Alcalá) con su newton 150mm y sus amigos, Fidel y Mikeas como espectadores. Y una servidora, como siempre, armada de papel y bolígrafo. Alguno se queja de que saco poco mi dobson, pero si lo sacara más a menudo probablemente estas crónicas no existirían. Y es que, como dicen en mi pueblo, no se puede estar en misa y repicando. Y hasta ahora, tampoco ha ido tan mal la cosa, no? Parece mentira, pero ya vamos para 3 años de afición. 3 años duros en cuanto a meteorología, y aquí estamos, tomando cada salida, casi, casi como si fuera la primera. O la última.

Como me encontraba estos días por Granada, antes de dirigirme al lugar de quedada, pasé unas horas por mi pueblo, pues no era mucha la desviación y el tiempo que podía llevarme.







Es curioso, llevo toda mi vida viviendo en Elche, bueno, en los últimos tiempos en Alfaz del Pí, justo al lado de Benidorm, pero cada vez que voy a mi pueblo es como si mi espíritu, mi alma en definitiva, se llenaran de energía. Como si la tierra que alimentó mi primera semilla me diera nuevas fuerzas y aliento para continuar. Como si sólo el abono de mi alma pudiera encontrarlo en esa tierra, mi primera tierra.







Y es así como me sentía aquella tarde, saliendo de un pequeño pueblo, centro neurálgico de los montes orientales y en la falda de un cerro llamado Mencal, impetuosa y repleta de coraje para afrontar la noche que me esperaba y que tanto había deseado que llegara.




Cerro Mencal (1442 m de altitud)



Sólo un puntito de temor: siempre se encuentran tantos obstáculos y trabas para las salidas, que las perspectivas se antojaban irreales: buena previsión meteorológica, ningún cambio de última hora, todos los citados encaminándose al lugar, un buen sitio donde dormir tras la observación, y gratis! (gentileza de Juanfra, o más bien de sus padres), todo tan bien atado y tantas ilusiones que recelaba acerca de algún imprevisto de última hora. Pero no, por una vez Murphy se convirtió en nuestro aliado y poco a poco todos fuimos llegando al lugar de encuentro.

Y en el mismo sitio que hace justamente un año, allí, rememoramos la famosa noche de los pingüinos, con nuevos protagonistas como Alcalá y sus amigos, o Sergio GSO, y antiguos, como Salva, Juanfra y yo. Allí quedó un huequito para Mauricio, Hélike y Pedro (que anda perdido últimamente en amores de ultramar). Chicos, otra vez será!! Porque nos esperan muchas por delante, o eso espero.





Jesús (Alcalá)





Fidel





Mikeas






Sergio


Jesús (Alcalá), Fidel y Mikeas fueron los primeros en llegar, montando el teles de Jesús. Media hora después, Juanfra, Sergio y yo. El primero montó su Vixen, el segundo su dobson 10" y yo, tomé mi pluma. Juanfra no quiso sacar los 2 a la vez, por si la escarcha estropeaba los 2 a un tiempo y arruinaba la noche.

Comenzamos con el Vixen. Con la inestimable ayuda del Nagler 26 centramos Andrómeda en el ocular, que ya caía por el oeste. Buena forma de empezar la noche, sintiendo el poder en mis manos, y, precisamente, observando a la gobernadora de los hombres, tal y como se cantaba en la poesía latina.

Y a por Orión, protagonista absoluto de las noches invernales. Con el 26mm es como si un suave manto cubriera un triángulo, como si un envoltorio de lujo acariciara las joyas que componen el triángulo.

Las Pléyades, con el binomio Vixen - N26, quedan individualizadas dentro de su conjunto. Independencia dentro de un mismo ensamblaje, tal y como debería funcionar cualquier verdadera relación.

Sergio requiere mi atención, pues con su dobson ha atrapado la fantasma de Mirach, NGC404. Con el hyperion 13 se puede intuir aceptablemente.







De nuevo, con mi compañero de fatigas, esta vez con el Ethos 13, volvemos a observar la nebulosa de Orión, con su Trapecio, esta vez es como si el suave aleteo de un ave fénix hiciera resurgir algo en mí. Como si esa tierra que he pisado antes de llegar aquí hiciera que mi ave fénix interior resurgiera después de meses de conflictos internos.

Con el mismo tándem, ocular y teles, seguimos con M41, llenando los 100º de ocular y con M46, entre Monoceros y Canis Major, resaltando en el negro cielo por su brillo. Bonito cúmulo, con su planetaria incluída. Siguiendo con los cúmulos, M50 en Monoceros, no tan llamativo como los anteriores.

Nos encaminamos a la Sigma de Orión. Realmente merece la pena verla. Yo advertí una triple compuesta por una estrella más grande y naranja (o me lo parecía) y 2 más pequeñas, más blancas. Al igual que una mamá a la que siguen sus dos patitos, uno más cercano a ella, más dependiente, y la otra a prudente distancia. Mi compañero de salidas ya se ha percatado de mi error, pues no es triple, sino cuádruple visual, aunque realmente es quíntuple.

Con el filtro OIII en el N26 viramos hacia la Nebulosa de la Rosetta. Tal y como comentaba el compañero Fidel, su nombre es de lo más adecuado, pues se trata de una delicada rosa en pleno florecimiento. La rosa es mi flor favorita y casi incluiría esta imagen como uno de mis objetos preferidos, y, desde luego, uno de los mejores  NGC que he visto, con permiso de los Velos, el Doble de Perseo, etc. Es tan, tan grande que ocupa totalmente el pedazo de campo que da el 26 de 82º.

Sergio da el aviso, tiene en su dobson, tras el nagler 11, la satélite de Andrómeda, M110, observable aisladamente, pero totalmente eclipsada en el momento que mueves un poco el tubo y aparece la principal, la galaxia de las galaxias, Andrómeda, la mujer.

De nuevo voy con franjua, que ha atrapado M1 con el Ethos 8. La nebulosa del Cangrejo, muy compacta, vista de esta forma.

Y uno de los mejores objetos que se pueden observar con el neocromático, el Doble de Perseo, con el E13. En un cielo así de negro y con ese material se convierte en uno de los héroes de la noche, digno del nombre que lleva, de un Perseo valiente y libertador, de un Perseo admirable y visualizable gracias a las tecnologías con las que Messier no contaba.

Tanto por egipcios, griegos o chinos, Sirius fue el guía de los muertos hacia el final del túnel y a su izquierda, alumbrando este final, antes de llegar a la pareja M46-47, tenemos el cúmulo abierto NGC 2360, digno de observar según Comellas. Como siempre, tiene razón, la imagen es como para cruzar el túnel sin miedo alguno, como una luz compuesta por miles de estrellas y que hacen el camino mucho más sencillo.

Para cerrar el periplo del Vixen observamos el cúmulo del Pesebre, visible a simple vista, catalogado por Messier como el número 44, se encuentra en la constelación de Cáncer. Demasiado desperdigado...

Es momento de hacer un paréntesis para cenar y cambiar de montura. Mientras Juanfra guarda el Vixen y monta el dobson (de esta manera evitó que se escarchara ninguno, pues estuvieron cada uno de ellos la mitad de la noche), yo observo con Alcalá, en su teles, M35, un cúmulo abierto verdaderamente fantástico, y que al lado tiene un NGC pequeñito, que casi pasa desapercibido.

Se disfruta muchísimo más de esta afición con una persona  tan entusiasta como Alcalá , en sus primeros pasos en el mundo de la astronomía. Está lleno de ilusión, emocionado a cada paso, desbordando felicidad con cada comentario, con cada aclaración que le hace Juanfra. Disfruto viéndolos a los dos, cómo uno transmite, apasionado, sus conocimientos, alentado por los ojos y la cara de sorpresa del otro, y el segundo, puro júbilo en todo lo que escucha, regocijándose con cada nueva imagen, con cada nuevo objeto. El placer que a uno le produce el compartir y el deleite del otro al verse protagonista de un momento así. Y yo, conmovida ante la imagen, como una mera espectadora. Los miro y pienso en mí misma, y me alegra pensar, que, a pesar del tiempo transcurrido, tanto Juanfra como yo seguimos viviendo con la misma intensidad estas salidas, como ahora lo hace Alcalá.





Jesús Alcalá y JuanFra



A las 10:30 la llamada de los compañeros ilicitanos, qué alegría nos dio, juntos, observando el mismo cielo, aunque a 300 km de distancia. Qué bonita es esta afición, que nos une, aún en la distancia. El "presi" controlando el rebaño, como debe ser.

Una vez montado el dobson, 3 ó 4 minutos de trámite, decidimos esperar a que monte Salva el suyo.  Son las 11 y media de la noche y hacía ya tiempo que lo esperábamos. Ejemplar, su fuerza de voluntad para llegar hasta allí solo, después de una jornada de trabajo. Me siento aliviada, pues aunque hubiera hablado con él por teléfono, me preocupaba su tardanza.




Salva


Ahora sí, ya estamos todos. Ahora, ya sí, todo marcha sobre ruedas, o sobre naves espaciales que nos transportan a distintas partes del Universo, haciéndonos casi olvidar el frío que atenazaba ya nuestros cuerpos. Y eso que eran pocos los grados bajo cero que soportábamos.

Y comenzamos otra etapa de la noche, con el dobson y la joya de la corona, el E13. Notamos cómo ha cambiado el cielo. No sabemos en ese momento si es sólo nuestra percepción por el cambio de telescopio, ya que el Vixen capta menos luz de objetos pero también entra menos fondo de cielo grisáceo, o es que estaban empeorando las condiciones atmosféricas, o las dos cosas a la vez. Parece que lo del empeoramiento del cielo fue común en distintas zonas de la península, por lo que he leído de los que salisteis en Cabarasa, o Juanfra en Jaén al día siguiente.

Con la nueva nave y el E13, comenzamos la nueva andadura por la  Nebulosa de Orión, cómo no. El cazador, Orión, el renacido, y es que renacemos de nuevo con el LB 12", como si empezáramos una nueva noche  tras el Vixen. Siempre perfecta. Una y otra vez nos vuelve a extasiar, como un delicado aleteo sobre un nido triangular.

M51, con el 13 también, lo diferenciamos mucho menos contrastado, más grisáceo que otras noches, y es que la calidad del cielo ha empeorado ligeramente.  Aún así, Alcalá reconoce verlo mejor en este cielo que en el de Elche, y es que, aún en estas circunstancias, el cielo de Cuevas gana al del observatorio ilicitano por goleada.

Un pequeño descanso para tomar algo caliente, ya que no aporto  telescopio, el avituallamiento es cosa mía. Y menos mal, parece que no sólo nos calienta manos y estómago, sino también espíritu, pues nos alienta a continuar a pesar del frío.

Salva está emocionado comparando oculares prestados en su telescopio, creo que los Ethos van ganando puntos en su pensamiento, y cada vez le es más difícil volver a su material después de probar los magníficos E8, E13 y  Nagler 26 "del pijo". Y es que cuando uno prueba lo mejor, es difícil volver a lo no tan estupendo. Salva.... Creo que tu mujer debería ir preparándose a cierta compra.... ¿Me equivoco? Es como el cielo, una vez te acostumbras a uno bueno, qué difícil es volver al normalito de costumbre.





Salva



Cambiamos de tercio, hacia Auriga, el Cochero, que cabritillo en mano,  hijo de la Madre Tierra que nos cobija, también contiene los cúmulos  M36, M37 y M38. Como siempre, M37 es nuestro favorito, unos 4400 años luz de la Tierra.

Una recomendación del amigo Almach es la albireo del invierno, H3945, una anaranjada y otra azul, pero perfecta en tamaño y distancia, complementándose mutuamente. Recreo visual.

Otra vez visitamos la planetaria NGC 2438, dentro del cúmulo abierto M46. Con el 12" se vislumbra mucho mejor. Parece un ser independiente intentando desprenderse de su tierra, sin lograr  conseguirlo. Como el que intenta alejarse de su orígen, pero finalmente vuelve inexorablemente a él, Y es que es imposible alejarse de las  propias raíces, pues son las que nos alimentan y dan vida.

La nebulosa NGC 2024,  la Llama, con el E13, queda algo difusa debido al gran resplandor de su estrella principal, Altinak, la estrella más al  este del cinturón de Orión.

La galaxia espiral M109 no queda más que en un borroncito.

La Rosetta de nuevo, ahora con el 12", sigue siendo vistosa,  aunque ha perdido  contraste con el fondo.

Como recuerdo a nuestro gran amigo Antonio (Teteca) y a sus enseñanzas, observamos dos de los descubrimientos que nos hizo el año pasado en el Pinar: la galaxia de la Aguja, afilada y cortante, no es de extrañar su nombre y las de las Antenas, a la derecha del Cuervo. En el pinar, en Mayo, fueron más vistosas, debido a la oscuridad reinante, pero para nuestros compañeros de noche son todo un descubrimiento, pues es la primera vez que las observan.

En la cadena Markarian, es maravilloso deleitarse con la cantidad de galaxias que encontramos, con el N26 podemos abarcar gran parte de ellas, pero centrándonos en las Siamesas disfrutamos de la lucha entre las dos, quizá por la supervivencia, quizá por destacar, quién sabe. Me da la impresión de que presionan como cuando presionamos la  parte dorsal de nuestras manos, la más cercana a la muñeca, la izquierda contra la derecha, el yin y el yan, la cara y la cruz. Es impresionante observar una lucha desde esta distancia. Quién sabe de qué forma se encontrarán ahora, en este mismo preciso momento. Quizá haya ganado ya alguna, quizá hayan desaparecido las dos.

M3, un habitual en las noches de cualquier principiante, es un estallido con el E13, y con el nuevo E8 llena por completo el ocular de energía y vida.

Por primera vez, y en la cabellera de Berenice, encontramos una verdadera joya en su corona, y es la galaxia del Ojo Negro o la galaxia de la Bella Durmiente, nombre mucho más apropiado para tratarse de una galaxia en plena cabellera de la reina Berenice, la que sacrificó su hermosa y larga cabellera a la diosa Venus en agradecimiento al regreso
de su marido sano y salvo de la regla.

Y, para terminar, Saturno, aunque algo borroso, decepcionante, en nuestra segunda temporada de observación. Por lo menos conseguimos distinguir sus anillos, que por fin cambian su situación. Y ésto, estrenando el apreciado Radian 4 mm, la nueva adquisición.

Toca dormir, son casi las 3 y estamos a pie de telescopio desde las 9 y media de la noche, 5 horas a pulso, con un frío que empieza a hacer mella en  todos los componentes del grupo, al igual que en el material. Casi todos los telescopios están escharchados y los oculares mojados, salvo los de JuanFra que sólo salían del coche para su uso. No digo ya de lo coches, una gruesa capa de hielo escarcha cubre todos y cada uno de ellos. Afortunadamente, tenemos cobijo cerca de la observación. 15 minutos de camino y Juanfra ejerce de anfitrión ofreciéndonos un cómodo lugar para descansar.

El regreso... Pues la primera parte disfrutando de los paisajes, de los miradores sobre el pantano del Negratín, aderezado por el sol matutino.  Muestras de ello, también tenemos.























El resto, a partir de Baza y hasta casa, y, con permiso de la guardia civil de carreteras y usando siempre el manos libres, comentando lo genial que había sido la noche, lo bien que se habían cumplido las expectativas, la emoción que habíamos sentido, los nuevos amigos que ya tenemos, y las ganas de repetir. Tanto de qué hablar, que sin quererlo,
llegué a mi lugar de destino, que por desgracia no era ni mi sofá ni mi
cama, sino el lugar de trabajo.

Pero cómo mereció la pena la falta de sueño y el cansancio!!! Cuántas  sensaciones y cuántas emociones nuevas, siempre distintas. Siempre con  nuevos ojos!

Gracias a todos los compañeros por hacer de esta noche un recuerdo inolvidable y una mención especial a los que faltaron del año pasado: Ramón y Mauricio. 


Espero que en la próxima  podamos estar todos!
#12
Hace mucho tiempo que no escribo en ningún foro, de hecho hace mucho tiempo que ni puedo comentar en ninguno lo que veo, y es que el trabajo, a veces, apremia. Para más INRI, en este, en concreto, hace más tiempo todavía. Tal vez no sea la mejor manera de volver, soltandoos un tochazo, pero no encuentro otra mejor. Esta salida la hicimos hace casi un mes ya, he tardado en escribirla, pero aquí está, laaarga como siempre....  :burlas:

3 de Septiembre de 2.010

De la Ragua al cielo

Fue un buen día, sí. Empezó bien y terminó mejor. Y qué mejor manera de cerrar un día genial si no es con una observación más genial todavía. Un buen día de trabajo, una charla con la familia que hace tiempo que no ves, una buena noticia... Es increíble, cuando piensas que ya has tocado el cielo (y nunca mejor dicho), todavía puedes subir  la mano un poco más arriba. Claro que si ese cielo está a 2000 metros de altura y resguardado casi totalmente de la contaminación lumínica, eso es bastante probable. Si a ello le añades muchas ganas, buena temperatura, un equipo de ensueño y buena compañía, el éxito casi está asegurado.

Es curioso, hay aficiones que piensas que poco más pueden dar de sí, casi da miedo que puedan estancarse, piensas que mejor no exprimirla, para poder dejar siempre unas últimas gotas de elixir a las que recurrir en caso de necesidad, y cuando te das cuenta de que ello es posible, que todavía puede ser mejor, la sensación es de infinita satisfacción. Y de esperanza. Tal vez este sea mi sitio natural. Tal vez encontré el camino, tal vez.

Teníamos muchas ganas de subir a la Ragua, pensábamos que encontraríamos un buen cielo, y no nos defraudó. Autovía a La Calahorra desde Granada, con susto en el cuerpo incluido, hay conductores que deben obtener el carnet en una tómbola, pero ni la imprudencia ajena impide que lleguemos a nuestro destino. Pasamos la población de la Calahorra rumbo al mencionado puerto, a la derecha nos queda el castillo del mismo nombre, construido por el Marqués del Cenete en el s. XVI, quien trajo de Italia un gran número de elementos decorativos, ya labrados, con los que se realizó. Es una pena que nuestro paso sea ya anochecido, pues sólo podemos distinguir las líneas medievales en la distancia. No paramos para hacer fotos, pues vamos con el tiempo un poco justo y no queremos entretenernos. Frente al Castillo, un bonito hotel de construcción acorde a su vecino nos recuerda, con ambiente festivo, que es viernes por la noche.







Comienza el ascenso, unos 14 km de curvas, con tramos que carecen de quitamiedos mezclados con otros con postes fluorescentes, que nos indican que estamos en carretera de montaña, al igual que las que recuerdan tocar el claxón en las curvas

Nada más coronar el puerto, a 2000 metros de altura, mis habituales miedos a los sitios de observación se disipan. Hay una gran explanada junto a un precioso albergue de montaña, cerrado en verano (La explanada parece preparada para una observación astronómica multitudinaria, y parece estar esperándonos...)

El espectáculo celeste nos deja sin palabras, casi sin respiración. Pocas veces hemos visto un cielo igual. Son las 10 de la noche, y una impresionante Vía Láctea cruzando el cielo nos da la bienvenida. Parece un arcoiris! La mejor banda sonora que nos pueda brindar la noche: el sonido del agua en un arrochuelo cercano y el de las chicharras cantando, rememorando los últimos coletazos del verano.

Nos vamos animando por momentos, ante la majestuosidad del lugar, parece imposible que una noche así pueda estropearse.

Montamos rápido, que para eso tenemos un dobson, lo que significa fácil y ágil montaje. Acabando de ajustarlo todo, observamos 2 luces blancas a lo lejos, que comprobamos se van acercando a nosotros. Poco a poco, el sonido de voces acompaña a estas luces. Se trata de una pareja, hombre y mujer. Siempre he pensado en el carácter afable de los montañeros y senderistas, de los amantes de la naturaleza. Pero esta noche quedo perpleja. Saludamos amablemente, en un intento por aliviar la posible preocupación que pueda invadirle al que se encuentre con dos locos, a oscuras, y con un artilugio de casi 2 metros de altura, y resulta que no nos contestan. Tal cual. Y no sólo no nos contestan, es que además callan a nuestro paso. Habrán pensado que era un bazoca...? A saber lo que les ha pasado por la imaginación... La civilización no sólo nos ha traído la contaminación lumínica, también el olvido de las buenas costumbres.









Pero da igual, no es eso lo que nos ha llevado a hacer 100 kms desde casa ni a subir a 2000 metros de altitud, es el cielo, que parece reclamar nuestra atención, impaciente porque empecemos nuestro paseo.

Los cúmulos siempre me recuerdan explosiones de fuegos artificiales, por eso, posiblemente, la manera adecuada de empezar la noche sea celebrando el espectáculo celeste que tenemos a nuestro alcance, con esto, con fuegos artificiales, o lo que venimos a llamar cúmulos globulares.

¿El 1º? ¿Por qué no M4? En realidad, mi compañero ya lo tiene en el ocular. Mira, a la derecha de Antares, guíate por ella y por la siguiente estrella, justo en medio, tienes M4.

Quiere que empiece a buscar los objetos por mí misma, piensa, y con razón, que tendré más satisfacciones si lo hago así y no tan a remolque como voy. Tiene razón, sí, él es tan buen buscador que simplemente me dejo llevar en cada paseo. Intentaré aprender, para eso tengo buen maestro.







Pues sí, ahí tenemos M4, en Escorpio, perfectamente definidas e individualizadas cada estrella que la componen. Se trata de un bonito cúmulo, distinto en su estructura a cualquier otro.

Siguiendo en el Escorpión, bien podemos olvidarnos de su alma sanguinaria observando el cúmulo de la mariposa. Esta noche lo veo nuevo a mis ojos. Justo cuando empieza la vía láctea, ahí está. Me recuerda las Pléyades, aunque más compactas. Me gusta con el ethos 13, pero con el 26 se abarca por completo. Si con el 13 quedaban dispersas, el 26 logra reunirlas, agruparlas.

De Escorpio, pasamos a la serpiente, en su cabeza, M5, otro cúmulo globular, muy compacto en el interior, para luego, gradualmente dispersarse en sus límites.

Ya que estamos en la sibilina, serpenteamos hasta la Nebulosa del Águila, cercana a un lateral de la Vía Láctea, la distingo en sus líneas, siempre recordando que se trata de una nebulosa más débil y difuminada que otras, por ejemplo, las que podemos encontrar en Sagitario.

Y rumbo a Sagitario, a Quirón, el sabio, abandonado por su
madre por ser "diferente". Aunque, realmente, fue una suerte, el ser
distinto a los demás le valió ser educado por Apolo y Artemisa, los cuales
lo convirtieron en alguien sabio y diestro a la par. Te hace pensar. Por
qué no aprovechamos lo que nos hace singulares para fomentarlo y hacernos
únicos, en lugar de acomplejarnos? Sería una buena lección la que
aprenderíamos de él, de Quirón, de nuestro Sagitario.

Nos dejamos guiar por el maestro para seguir disfrutando de la noche. Podemos empezar con la nebulosa de la Laguna. Con el 26 queda centrada completamente en el ocular. Con el 13, éste se llena por completo. El cielo es tan bueno que todo es distinto esta noche, todo es especial. Me da la impresión de estar sumergiéndome en un mar, en el que poder nadar, abstrayéndome de los problemas cotidianos.

Sagitario nos muestra ahora la Trífida, que con el 13 perfectamente quedan
definidos sus 3 pétalos.

Acabamos con las nebulosas en Sagitario con Omega, vista con el 13. Es mi favorita, sin lugar a dudas. Me recuerda un ave, tal vez una paloma, abriendo sus alas, a punto de iniciar el vuelo. Seré repetitiva, pero es la verdad, es mi Nike Aptea particular, mi Victoria Alada. El triunfo en la palma de mi mano. Aunque sería mejor decir en la retina de mis ojos.

Como buen maestro, Quirón estaría orgulloso de nosotros al saber que el repaso de su constelación va a ser casi absoluto, así que empezamos un largo recorrido a lomos de su mitad caballo. Un recorrido, que, a pequeños saltos, nos lleva de un cúmulo a otro: M28, pequeñito, redondo, compacto. Tengo la sensación, al mirarlo, que podría atraparlo con la mano; a lomos del mitad caballo, 2 hermanos caminan, 2 pequeñines, llamados NGC 6522 y NGC 6528, en el mismo campo del 13 mm.

Visible a simple vista, magnitud 5, tenemos uno de los cúmulos globulares más cercanos a la tierra, se trata de M22. Espectacular.

En la lejanía, y siguiendo en Sagitario, nos observa el pequeño cúmulo NGC 6638, cercano a él, y más pequeño todavía, NGC 6642. Siguiendo el resto de cúmulos, NGC 6558, tan pequeño que apenas se distingue y, jugando a su lado, NGC 6569

Volviendo al catálogo Messier en Sagitario, y siguiendo con los cúmulos encontramos a M54, como un puntito, redondo y brillante. El pobre, debido a un error en traducción, largo tiempo considerado como una "nebulosa muy brillante". Pero no, se trata de un cúmulo. Pienso en esto, en la impotencia que produce el que no te vean como realmente eres, cuando intentas un reconocimiento que no llega nunca y que sabes que nunca llegará. M54 consiguió finalmente su consideración como cúmulo, pero a mí me cabe la duda si en algunos casos no es mejor claudicar. Si se acepta la realidad, al menos se obtiene una recompensa: el descanso. Y no es poco.

Más cúmulos en Sagitario, me gustan los cúmulos y los estoy disfrutando, alejada del mundo, 2 km por encima del mar. M70, pequeño, algo menos brillante que M54, y M69, éste parece que ha comido algún petit suisse más o el colacao le ha sentado algo mejor, porque es algo más gordito.

Finalizando con Sagitario, M55, a mitad de camino entre abierto y globular. Ya está muy cerca de Capricornio. Cerca de 100.000 estrellas apelotonadas y tal vez igualmente tocadas por la soledad. Como cuando viajamos en el metro de una gran ciudad y miras a un lado y otro y sólo ves personas ensimismadas, aisladas del resto, aunque físicamente apenas a unos centímetros unos de otros. Uno lee, otro escucha música, el de más allá observa el vacío... Pero raramente escuchas risas, o contemplas una animada conversación.
Y ahora sí terminamos con Sagitario, con M75, un poco decepcionante después del anterior.

Como buen maestro, Quirón disfruta de un buen alumno, y éste es Ophiuco, el médico, nuestro José Carlos (JCS), aunque bien diferenciado, pues éste tiene los pies asentados en la tierra y el primero no deja de ser un semidios, y ya se sabe cómo funcionan éstos, media vida discutiendo y peleando con los dioses. De hecho, Hades lo tenía muy enfilado, y es que su habilidad para alejar a los huéspedes del infierno, hizo que el hermano de Zeus lo aniquilara. En la tierra también tenemos puñaladas por la espalda, pero, al menos, no causan la muerte. Eso sí, también duelen mucho. Sobre todo, si sigues actuando  como si no la hubieras sentido.

Pues bien, aquí disfrutamos de un sustancioso cúmulo globular como es M12, y de sus hermanos gemelos M10 y M14, observable éste último fácilmente con prismáticos.

En el Escudo, y encontrado por casualidad, el NGC 6712, una estrella fugaz cruza el ocular, tal vez sea el premio por hallarlo. Hay quien dice que sólo se está vivo si hay alguien que piensa en ti. O, tal vez, sea al revés, sólo se está vivo en la medida que se ama. Estamos vivos proporcionalmente a nuestra capacidad de amar.  Así, este cúmulo está vivo porque lo estamos observando y sabemos de su existencia.

En esta misma constelación del escudo del Rey Sobieski, tenemos también M11, los patos salvajes, muy brillante y disperso. Unas 200 estrellas encabezadas por una más rutilante, en el centro, dominando el vuelo.

Un repaso a algunos de nuestros objetos favoritos: M51, muy débil y borroso, en la única zona mala del lugar, la que da a Guadix, pero cuando algo te gusta, es muy difícil no acercarse sabiéndolo tan próximo. Da igual el resultado.

M13 y su galaxia. M13 nunca deja de enamorarme, cuando pienso que ha pasado la pasión, con sólo volver a verlo, vuelvo a sentir esas mismas mil sensaciones antiguas. Y es que mientras quedan rescoldos, la llama es fácil de reavivar.
Su galaxia, siempre en segundo término. Imposible alcanzar protagonismo ante tal explosión de luz.

Y la gamma del delfín, 2 brillantes, en amarillo oro la principal y verde mar la secundaria, aunque como ocurre en la vida, no todo es lo que parece, pues, en realidad, se trata de una anaranjada, transformada por efecto óptico

Y, enganchados a las garras del cisne, éste nos lleva (de igual que transportó a Simbad hasta el valle de los diamantes), hasta su tesoro: los Velos.
Con el nágler 26 Y OIII nos movemos primero por el encaje, guarecidos de posibles nubes por el ala del cisne. Nos movemos con el telescopio para poder apreciar este ensamblaje con el resultado de nebulosa.
Y, ahora, el velo de la 52CYG, cuidadosamente bruñida, su brillantez no nos impide recorrer verticalmente este delicado trazo.







Antes de observar a los amantes, realizamos un descanso para tomar un breve refrigerio. Y tan breve, entusiasmada en otros menesteres, la mitad del avituallamiento ha quedado en casa. Mientras disfrutábamos de la noche, 2 caravanas llegaron, con turistas, incluso un perrito que se acerca a comprobar qué artefacto hay allí colocado, me recuerda a Chara, la astroperra de Carlos y Vanesa, con los que compartimos noche en el Pinar.
Pero éste no se queda con nosotros, parece ser que todavía no ha descubierto las bondades de un buen telescopio.
Mientras cenamos, oímos las risas vecinas, haciendo lo propio, y comentando el frío que hace siendo primeros de septiembre. Y es que olvidan que estamos muy alto. Pero a nosotros nos gusta oírlos. Han sido respetuosos con las luces y nos hacen sentir acompañados, allí, cerca del cielo.

Y ahora sí, vamos en busca de los amantes. Primero, él, Perseo, con el nagler 26 su doble cúmulo es espectacular, impresionante, brillante, los dos atrapados bajo el mismo ocular. Con el ethos 13, observamos cómo intentan separarse el uno del otro. Perseo en su lucha interna, una parte de él intentando salvarse a sí mismo, la otra, deseando salvar a su amada.
Lucha inútil cuando ambas cosas son factibles y simplemente se trata de saber combinarlas, aunarlas.

Y ahora, le toca el turno a ella, a Andrómeda. Con el Ethos 13 se aprecia perfectamente el brazo negro que la atraviesa de lado a lado. Tal vez sea el abrazo de Perseo. Cuán fácil es dar ese abrazo, una palabra de ánimo y qué difícil es obtenerlo en ocasiones.
Arriba, a la izquierda, la elíptica enana comparada con su compañera, M32, y abajo, a la derecha, su gemela M110.

Y fruto del amor de la pareja Andrómeda y Perseo, Almach, una pareja impresionante, grande y amarilla la primera; pequeña y azul, la segunda. Y es que el amor sólo da buenos frutos.

Ahora le toca el turno al jefe, Júpiter. En el momento en que lo escudriñamos, una luna está a punto de cruzar por delante, parece un granito que haya germinado en el planeta. Mientras, otra luna está cruzando, floreciendo como un pequeño lunar.

Pasamos ahora a la Little Dumbbell, redondita y juguetona con el 26. Con el 13, compacta y suave, con forma de cacahuete. Cierro la mano inconscientemente, en un intento subconsciente de acariciarla.

Seguidamente, la Little Gem, en Capricornio, parece una minúscula bolita, se trata de una nebulosa planetaria.

Con la suave música de Lyra, distinguimos M57, el anillo, perfectamente distinguible su parte central, reprimo los deseos de asomar la cabeza por su aro y saludar al universo.

Brincando de constelación en constelación, llegamos a Acuario para seguir nuestro repaso a las nebulosas. Ahora le toca el turno a la nebulosa de Saturno, muy similar a su tocaya planeta.

En la misma constelación, la Hélix. En medio de la nada aparece un remolino en el cielo. Con el 26 ocupa el ocular entero. Con el 13, desborda el ocular. La vemos mejor que nunca.

Y la última nebulosa planetaria de la noche, en azul increíble: la blue snowball.

Volvemos a Júpiter, que pasado un rato está más alto. Ahora la sombra de la luna está a la izquierda, arriba, mientras la propia luna está a la derecha.
Le distinguimos la banda gruesa central al planeta, y otras dos más delgadas debajo. La gruesa y central, es marrón oscuro, las finas de debajo son, una de marrón muy oscuro, y otra, subjetivamente, yo la veo azul, muy oscuro también.

Y Urano, con un leve tono verdoso, más destacable el haz de luz que a su lado cruza el ocular, rastros quizá de una estrella fugaz. Como ocurre con la vida real, no siempre las apariencias coinciden con el interior. Una gran apariencia puede esconder un ser débil y con poco fundamento.

Desciframos, ahora con el Uwan 7, primero un cúmulo globular, M15, localizable a simple vista en la constelación de Pegaso.
215 aumentos (Uwan también) para M13, desbordándose.
Y el anillo, de nuevo, con el mismo 7, no pierde su nitidez. Y es que es muy buena noche.

Un juego de ases ante nosotros: la galaxia del triángulo, muy grande, ocupa todo el 13MM, pero muy débil, no me llama la atención.

Es tarde, y todavía tenemos que bajar el puerto. Como es noche de cúmulos, no podemos dejar algunos en la lista, y avistamos en el triángulo, NGC 752, cúmulo abierto. M72, en Perseo, y en la misma línea de objetos: M34, un cúmulo abierto con 2 estrellas centrales, que parecen despedirnos con su mirada.

Ha sido una buena noche, qué digo buena, ha sido fabulosa.

Sí, tengo que aprender a buscar yo sola. Es hora de hacer cambios, de tomar las riendas, aun a costa de estas narraciones. Y pienso, quién sabe qué nos depara el destino, pero también pienso que da igual. Depare lo que depare, seguro que será sorprendente y maravilloso. Sólo hay que tener confianza. Confianza en uno mismo.
#13
Observar el cielo / Qué he visto?
24-Feb-10, 23:05
No sé si voy a pecar de ignorante, pero dicen que si eres ignorante y preguntas lo eres una vez. Pero si no lo haces, lo serás siempre.
Esta noche me ha llamado un compañero de afición por teléfono, "echale un vistazo a la luna" me ha dicho.
Se trata de un fenómeno atmosférico, alrededor de la luna, había una especie de halo, pero gigante, una gran circunferencia, perfecta, en cuyo espacio no había absolutamente ninguna nube, todo lo contrario que fuera de ese círculo. El centro perfecto era la misma luna.
No se veía nuestro satélite claro del todo, algo difuso, pero muy poco. Pero sorprendía el tamaño de esa circunferencia perfectísima vacía de todo contenido, salvo por su mismo centro, la luna.
Estaba el mismo zenith en el momento del fenómeno.
No sé si me he sabido explicar exactamente
Alguien me podría decir de qué se trata? Ha sido bonito
#14

Y DE REPENTE... SE HIZO LA LUZ (11/02/2.010)

Si los milagros existen, uno de ellos sucedió la noche del jueves. El cielo estaba negrísimo en Granada el jueves por la mañana, pero, según S. Meteoblue, a media tarde la cosa cambiaría. Por teléfono, mi amigo me decía: "si confiamos en la previsión, cuando salgamos de Granada hacia la sierra, el cielo se abrirá, cual Moisés hizo con sus aguas, y cuando empecemos a recoger, volverá a cerrar de nuevo. Preparar esta salida será un verdadero acto de fe". O de locos, decía yo.
Pues bien, a la 1 del mediodía caían chuzos de punta. A las 2 dejaban de caer, y a las 3 aparecía el primer rayo de sol. A las 7 de la tarde, la consabida llamada telefónica: ¿Salimos??? Me río, la respuesta siempre es la misma: Síiiiiiiiiiii!!!!! Yujuuuuuuuuuu!!!
A las 9 de la noche, en el sitio acordado.

La misma cantidad de ropa de la noche de los pingüinos ( 6 mangas, 3 pares de pantalones,...), el termo con café con leche, y el coche que llega con un nuevo protagonista, un flamante Vixen neoacromático de 140mm para estrenar en el campo junto a nuestros inseparables compañeros,  Mister Nagler 26mm, Ethos 13, Uwan 7, etc, etc... Pobre LB 12", es la primera vez que queda en casa desde que comenzó nuestra andadura en esta afición. Físicamente en casa, pero en todo momento presente en la velada. Es imposible olvidar a nuestro querido amigo.

Nos encaminamos hacia Tocón de Quéntar, al alto de Blancares, a 1300m de altura. Y yo, pendiente de mi teléfono y su cobertura. Qué difícil es estar localizable cuando te dispones a viajar por el universo. Y qué difícil es hacer entender a la familia que a los "malos" no les da por ir a la sierra una noche de febrero a 2º bajo cero. Hay que estar muy locos, sí. Sólo alguien falto de cordura estaría dispuesto a estas aventuras...

Nos paramos en una pequeña explanada en un camino forestal, libre de árboles y con buena visibilidad hacia los 4 puntos cardinales. Una gran burbuja de luz hacia el oeste indica la situación de la capital, pero parapetados tras una pequeña loma, no nos va a impedir realizar nuestra actividad.

Increíble, tal y como se preveía, el cielo está totalmente despejado, hace un frío húmedo, pero muy soportable, por el abrigo que llevamos, y un seeing aceptable para lo que se esperaba. Si a todo ello se une nuestras ganas por estrenar el Vixen en un cielo oscuro, el resultado puede ser maravilloso!!!

El suelo está embarrado por las recientes lluvias, pero nos disponemos a disfrutar de la noche, comenzando a montar el campamento.

Qué bonita estética posee el Vixen!! Es precioso!! Dudamos un poco de la estabilidad que tendrá el tubarro con la EQ3, viene en camino su sustituta, pero cumplió con creces el día de su despedida. Estreno de tubo, despedida de montura. Pero qué bien se portaron los 2!

¿Cómo te apetece comenzar la noche?, me pregunta mi compañero. No dudo en responder, las Pleiades!! pues me había comentado que conseguiríamos escudriñarlas de un solo vistazo con el campo que da este tubo. Coloca el nagler 26 y ahí están las 7 hermanas, por fin jugando juntas en el mismo campo, brillantes en su conjunto. Representando el amor fraternal.

Continuamos con Orión, el cazador, que ha logrado capturar al Rey, al León, y es que M42 se me asemeja a la cabeza del león, una brillante estrella compone el ojo y claroscuros su nariz, la melena es esta espectacular nebulosa. Con el 26 y el ethos la disfrutamos igualmente, diferenciándose tan sólo en tamaño. Por lo demás, perfectamente definida. Encarnando el amor pasional, la fuerza y ardor del León. M43 cercano, igualmente hermoso con ambos oculares.
En la misma constelación, una estrella cuádruple, el trapecio. Nos llama la atención la definición que encontramos con el Vixen de 140.

Fiel al cazador, a su izquierda, encontramos el Can Mayor, y en su boca, Sirio, el ardiente, tanto, como para provocar fiebres mortales. Pero nosotros buscamos justo debajo, a M41, y a la izquierda de gammael NGC 2360. Se trata de 2 cúmulos abiertos, el segundo verdaderamente extraordinario.

Uff, uff, no llevamos ni media hora y ya tenemos todo el chiringuito chorreando: mesas, sillas, papeles... Veremos a ver lo que aguanta el campeón...

Otro cúmulo abierto, esta vez en la constelación de Cáncer, símbolo de la fertilidad, según los egipcios, es M67, junto alfaY es que fértil está siendo la noche.

Más que fértil, milagrosa, pues salimos de casa sin grandes esperanzas en los resultados de la noche debido al mal tiempo de los últimos días, y el Universo se está abriendo a nosotros de forma inusitada. Y es que, según palabras de un famoso libro, el Universo conspira para que lo consigamos.
Cambio de rumbo, hacia la Osa Mayor, personificando el amor maternal, el que salvó a Zeus de una muerte segura a manos de Cronos y que después cuidó como si de una madre se tratara. En ella, encontramos M81 y M82, las 2 galaxias amigas, una horizontal, la otra en vertical, las escudriñamos en el mismo campo del ocular, del nagler 26, en este caso. Después, con el ethos 13, igualmente unidas bajo nuestra mirada. Nos sorprende porque esperábamos una imagen peor que la que tenemos. Creíamos que, acostumbrados al LB 12", el Vixen no iba a estar a la altura. Pero lo hace, y con buena nota.

Estoy emocionada, esta noche descubriré Marte, pues nunca antes lo había hecho. Con el Ethos 13 y el Uwan 7 descubro una gran bola de fuego, y con el Uwan 7 + barlow este color se apaga hasta casi parecer naranja. De esta manera me gusta menos, el seeing está aceptable, pero no permite grandes alegrías en forma de aumentos...

Dicen que la soledad se siente aún estando rodeados de multitud, que la soledad se siente cuando no tienes con quién compartir tus ilusiones, cuando no encuentras con quien hablar de aquello que te gusta. Tal vez, sea esto otra clase de amor. Aquel que cura la soledad. E imposible es sentirse solo paseando por Auriga, el cochero. Imposible es no emocionarse con los cúmulos abiertos de M36, M37 y M38. Observados con el 26 y el 13, es innegable la belleza de su explosión. Como siempre, M37 mi favorito, aunque no menos espectacular es dar un paseo por la zona sin rumbo fijo. Para perderse.

El amor a la afición nos viene recompensado por un encuentro sorpresa, el NGC 2420, un pequeño cúmulo dentro de una nebulosa en Géminis. Sin lugar a dudas, uno de los objetos más bonitos de la noche. No estaba en el listado de objetos a observar, así que la emoción es aún mayor. El otro regalo de la noche es un pequeño cúmulo, medio abierto medio globular, cientos de estrellas arracimadas en torno a una central que destaca por su mayor brillo. Un delicado objeto por la zona de Géminis, Can Mayor,... al que no sabemos poner nombre ni situar exactamente. Encontrado por casualidad, no sabríamos volver a situarlo, y es que la observación se realizó sin apenas buscador. Mi amigo, como siempre, no necesita de éste para recorrer el cielo. Y es que a la hora de cazar no hay otro igual. Alguien, amablemente, nos ayudaría a resolver esta duda? Tal vez se tratara de amor a primera vista...

De nuevo el amor fraternal, Géminis. Y también el amor que te hace fuerte, el que te hace superar cualquier barrera y es que siendo Pólux convertido en inmortal por Zeus, rechazó este don si no podía compartirlo con su mortal hermano Cástor. Su rechazo produjo que Zeus les permitiera vivir juntos para siempre alternando sus días entre el reino de los dioses y el infierno. A los pies de uno de los gemelos, encontramos M35, estupendo cúmulo abierto, observado de cerca por otro cumulito, el NGC2158, del cual no apreciamos más que una débil manchita lejana. Tal vez, por separado no tendrían tanto interés, pero juntos forman un cuadro que bien merece nuestra atención.

De vueltas a Tauro, el amor erótico, Zeus disfrazado de Toro blanco para seducir a Europa, llevándola a Creta para hacerla suya. En él encontramos M1, la Nebulosa del Cangrejo. Con la barlow Antares y el ethos 13 apenas se distingue, demasiado difusa. Quitando la barlow, y dejando sólo al ethos, se puede adivinar este algodoncito.

El héroe Perseo, con el amor que hace que seas capaz de superarte, rescató a su amada Andrómeda, de igual manera que revestido de amor filial, defendió a su madre de los constantes asaltos del Rey Polidectes. Y es en esta constelación donde encontramos el doble del mismo nombre, los NGC 869-884, 2 cúmulos abiertos que dan cabida perfectamente a la par en el campo del 26 y del 13, a mayor aumento.
Tercer cúmulo en esta constelación es M34, observado con el 26 y el ethos a su vez, aunque menos espectacular que los anteriores.
... A estas alturas de la noche el Vixen está recubierto de una consistente capa de hielo...
De nuevo en Orión, atisbamos varias de sus dobles: Mintaka, con mucho contraste entre una y otra, pues la principal es mucho más definida y brillante que la secundaria. Y la Sigma, un triplete con 2 de ellas muy juntitas y la 3ª, vigilante, acechante, tal vez celosa de su unión. Y es que no hay amor sin un puntito de celos.

Es turno de galaxias, en Perros de caza, M51, la Galaxia del Remolino, con el 13 se intuyen sus 2 remolinos. Con el 7, aunque más grande, no merece la pena, pues no pasa de ser una mancha difusa. Ni es la época ni es el momento. Y tal vez tampoco sea el tubo apropiado. Mejor con el LB 12".
M101, en la Osa Mayor, muy difusa también, y es que hasta los milagros tienen límites, y no se puede hacer más con el 140 mm.
M109, igualmente en la Osa Mayor, y junto a Phecda, no destacable.
Seguimos con M108 y la Owl Nebula M97, a pocos aumentos y en el mismo campo. M97 se aprecia como una pelotita.
M94 en Perros de caza, una galaxia con el núcleo muy brillante y fuerte gradiente hacia la periferia. Vistosa.

Y otra doble, Cor Caroli, un par de estrellas perfectas. Igual magnitud, color y tamaño.
Alcor (el jinete), Mízar, estrella triple. Precioso conjunto de doble más una.
Y la betade Monoceros, preciosas dobles, perfectamente engarzadas, apretadas a más no poder, como deben compenetrarse los enamorados. No distinguimos la díscola que forma el sistema triple, aunque sólo el par merece ya muchísimo la pena.

De nuevo cúmulos abiertos, M46- M47 en La Popa, donde toda la zona parece un continuo e inmenso cúmulo.
Un paseíllo por la Vía Láctea, disfrutando de Orión, Monoceros, Can Mayor... Ya no podemos borrar la sonrisa.

Y por último, un antiguo amigo. Saturno, el amor de la amistad. Siguiendo su evolución, percibimos el cambio en sus anillos, su distinta posición.
Con el 13, se acierta nítido y perfecto. Con el Uwan es imposible hacerlo así. La escarcha empieza a hacer estragos, y ya la sentimos en los propios huesos. Hasta el termo está recubierto por una fina capa de hielo...

Tan emocionados hemos pasado la velada, que no hemos ni cenado, y tampoco hemos reparado en el hielo que ya nos atenaza. En los pantalones, en la bufanda, y, por desgracia, en el material óptico. Lo guardamos todo cuidadosamente para emprender el regreso a la capital.

Ya en marcha rememoramos todo lo vivido con una sonrisa de oreja a oreja. Ha sido una noche prodigiosa. Cuando todos los factores estaban en contra, por unas horas, el cielo se abrió para nosotros, al igual que Moisés abrió las aguas para el éxodo. El tiempo suficiente para una observación alucinante. De hecho, al día siguiente comenzó a nevar en la capital.
Fue un riesgo salir, pero obtuvimos nuestra recompensa: una de las mejores noches que hemos tenido.
Y es que, al final, la astronomía tiene algo de milagroso. Dicen que más vale llorar por haber amado, que no haber amado nunca. Y yo digo que más vale arriesgarse y salir, que quedarse en casa pensando en cómo podía haber sido. Porque, a veces, el universo conspira para que puedas conseguirlo, y, a veces, te premia con una noche tan increíble como ésta.
#15
En honor a Mauricio que me ha convencido para colgar esto aquí, os cuento la épica salida de 6 valientes en una extremadamente fría noche de invierno  :meparto:


No estamos locos

No, no estamos locos, pero lo parece. Olas de frío polar en toda España y meteoblue anunciando una sóla noche sin nubes, pero con temperaturas de 5º bajo cero, que junto al viento, daban sensación térmica de -10º. Pero en Diciembre, otra ola de frío nos había chafado la salida y ahora no lo íbamos a permitir de nuevo.

Una miniquedada en la que unir mis dos mundos astronómicos, el habitual, con mi compañero de siempre, mis 2 compañeros de la asociación ilicitana, y, además, añandiendo el nuevo mundo, los bienvenidos murcianos.  En definitiva, mis amigos astronómicos: Franjua, Hélike, Salva, Mauricio y Alpe. Y yo misma. 6 locos que el sábado 9 de Enero recorrieron kms de carretera helada buscando un cielo con el que amortiguar nuestros ya irrefrenables deseos de observación.

El invierno es penoso para esta afición, la lluvia, el frío, la nieve incluso. Pero esta vez nada nos detuvo.
Y tuvimos nuestra recompensa, vaya si la tuvimos. Un maravilloso cielo nos aguarda, tan espectacular como para olvidar las temperaturas y disfrutarlo durante casi 5 horas. No hace tanto frío, decíamos, pero la cena se convirtió en una verdadera carrera por tener sin guantes las manos el menor tiempo posible. No hace tanto frío, repetíamos, pero hoy, viendo las fotos, descubro las caras rojas por el frío, los ojos vidriosos detrás de bufandas y gorros. Pero, en su momento, tales eran las ganas de disfrutar de la noche que ni eso percibíamos.
El encuentro era en Cuevas del Campo, Granada. Varias horas de viaje con Salva y Ramón (Hélike), y encuentro con Mauricio y Pedro (Alpe), y JuanFra (Franjua), que ya nos tenía localizado un estupendo sitio  asfaltado, una gran explanada alejada de la carretera y de la nieve...

Montaje de material: Franjua y su LB12", Salva y su 12" de cosecha propia, y Mauricio y Alpe con unos superprismáticos Fujinon 25x150, sí, esos que valen muchos miles de euros... Hélike y yo preparábamos nuestros cuadernos para no perder detalle de la noche. Y es que como decía mi amigo Ramón, se trataba de una noche histórica.

Nada más empezar, Mauricio, deseoso de demostrar de lo que son capaces sus prestados Fujinon (gracias a los propietarios por la gentileza), nos muestra una M31 alucinante. El objeto más alejado de la Tierra que se puede ver a simple vista, la Galaxia de Andrómeda, la encadenada e indefensa. La imagen es la de una espiral gigantesca que nos atrapa entre sus cadenas para no dejarnos ya escapar en toda la noche. Los ilicitanos comentan que es la primera vez que la observan de esta impresionante forma.
A continuación, el doble de Perseo, miles de estrellas inundan las retinas a través de los prismas.
Regreso junto al LB y es en este momento cuando comienza verdaderamente la noche.

Más por complacerme que por confianza en el resultado, mi amigo dirige el LB hacia los Velos para inaugurar la noche. Están muy bajitos, casi desapareciendo, pero todavía distinguimos su brillante estrella con un débil halo alargado alrededor. No es la vez que mejor los he visto, pero los echaba de menos. Y, aunque no tan fantásticos como otras veces, me dejan satisfecha.

Otro de mis objetos favoritos para continuar la noche, la Galaxia del Escultor, NGC 253, la distinguimos mucho más débil, por su escasa altura sobre el horizonte, pero tan bonita como siempre.
Otra NGC importante, la planetaria Blue Snowball, NGC7662. Como flotando en el aire, es atrapada por el nagler 26 esta bolita azul apenas parpadeante, algo difusa, pero muy redonda y perfecta en su forma.
Sólo una doble en toda la noche, con el ethos 13, y con una buena representación: Almach. No me canso de observarla. Naranja y grande una, azul y pequeña la otra. ¿Cuál es la principal? Las apariencias engañan. Algunas veces lo que aparenta ser más fuerte, en realidad no lo es. Y lo que parece más débil, puede convertirse en el verdadero pilar de apoyo, imprescindible para la otra. Tan distintas entre sí, y tan necesarias la una para la otra.

En el Triángulo cazamos la galaxia del mismo nombre, mejor definida que otras noches, qué cielo más impresionante!! Grande, incluso observada con el nagler 26.

El invierno da noches de grandes cúmulos, y podemos deleitarnos con 2 en este momento: M34, en la constelación de Perseo, consistente en unas 100 estrellas, y el NGC752, de nuevo en Andrómeda, muy esparcido.

Qué curioso, cada uno de estos cúmulos se encuentra en la constelación de cada uno de los miembros de esta pareja, la bella Andrómeda y el valiente Perseo. Tal vez, y sin darnos cuenta, acabemos de sellar esta unión. Tal vez, algunas veces, el amor pueda triunfar. Tal vez sea posible.

Y tal vez, con la ayuda de Pegaso, los amantes puedan romper las cadenas y huir. Por ello, encaminamos el LB hacia Pegaso, el caballo alado, donde encontramos el NGC 7331, la galaxia cercana al Quinteto de Stephan, y que sirve de referencia en su búsqueda (ya lo hemos conseguido distinguir en observaciones veraniegas). Se trata de una galaxia débil, pero muy bonita. Recomendable.
Otro cúmulo abierto, M41, en Canis Major, esta vez a través de los superprismáticos. Grupo de estrellas quizá ya conocido por Aristóteles.

¿Qué clase de personas serían aquellas que hace más de 2000 años se dedicaban a mirar el cielo sin apenas medios? ¿Y qué clase de personas son aquellas que en condiciones de frío extremo se empeñan en mirar al cielo? Qué lejos y qué cerca estamos. Quizá sí estemos algo locos...

En el carnero de la mitología griega, en Aries, símbolo del sacrificio, encontramos la Galaxia NGC 772, muy débil con el ethos. Y sacrificio es lo que estamos haciendo esta noche. O tal vez no. Como dice el refranero familiar, palos con gusto, no duelen

Salva nos llama, en su 300 ha atrapado la Nebulosa del Cono, la NGC 2264, en Unicornio. Se trata de una Nebulosa con cúmulo, una especie de niebla abrazando una brillante estrella. Muy, pero que muy bonita.
Ramón y yo atendemos raudos, de puesto en puesto, a las llamadas de nuestros compañeros, cuánto hay para registrar!

Una galaxia más, M74 en la constelación de Piscis, con forma de espiral, la distinguimos muy débil.
En la constelación de Auriga, nuestro transportista de la noche, comenzamos con M38, cúmulo abierto situado a 4200 años luz de la tierra. M37, mi favorita, el más brillante y el más rico dentro del trío de cúmulos de Auriga. Y, por último, M36, el más abierto y disperso de los 3.

En el 300, Salva ha capturado la nebulosa del Buho (M97). JuanFra también ha conseguido atrapar esta nebulosa, ubicada en la Osa Mayor, la constelación madre.

Mientras, en los prismas han localizado M37, visto más pequeño que en el LB, pero con igual intensidad. Esta noche es un contínuo ir y venir, la calidez que falta en la temperatura, la encontramos en los amigos.

Ya en el LB, de nuevo, nos dirigimos a nuestras antiguas amigas: M81 y M82, también en la Osa Mayor. M81 algo más pequeña que la Vía Láctea, es la casi redonda de las 2.
Me gusta mucho más la irregularidad de M82. Bella, precisamente, en su diferencia, como todo lo que logra distinguirse. En posición casi vertical, el ethos la separa de su compañera. El 26 logra unirlas en un solo vistazo.

Merodeando en la Osa Mayor, cerca de M81 y M82, Salva localiza el NGC 3077, es parecida a una galaxia elíptica, pero muy tenue en sus bordes.
Otra galaxia en espiral es M108, muy cerca de la owl Nebula, muy redonda y compacta.  Se encuentran también en la Osa Mayor.

Son numerosas las galaxias que acoge la Osa Mayor en su seno. Y es que no se puede esperar menos, tratándose de una de una de las cuidadoras del pequeño Zeus.
Cada año, el dios Cronos devoraba los hijos nacido de su mujer, Rea. Pero un año, Rea entregó unas ropas que contenían una piedra. El niños, que no era otro que Zeus, fue entregado al cuidado de unas ninfas. Como premio, estas ninfas fueron puestas en el cielo en lo que son hoy la Osa Mayor y la Osa Menor.
No es de extrañar que la cuidadora de todo un dios, sea la madre cuidadora de un gran número de galaxias, fuente de la vida.
Sin cambiar de constelación, M109 la tenemos al alcance de nuestro ocular. Se trata de otra espiral, que observamos de forma muy fina y débil.
2 pequeñas galaxias, casi como 2 puntitos, son NGC 3738 y 3756, sin salir de la Osa Mayor.

En Canes Venatici tenemos M106, una brillante galaxia en espiral.

De la última salida conservamos buen recuerdo del Doble de Perseo, con el ocular que más disfrutamos este doble cúmulo es con el Nagler 26. Simplemente alucinante. Quedas prácticamente deslumbrado al contemplar estos racimos apretados de estrellas.

En una constelación poco visitada, como es la Liebre, tenemos un cúmulo abierto muy olvidado como es el M79.

Un impulso. Ver M51, aunque todavía es pronto para hacerlo, pues está muy bajo y no es la época. Y así es el resultado, la vemos muy débil y difusa, nada que ver todavía con aquella imagen que tenemos de M51 en Calar Alto, la observación de verano.

Salva y Franjua consiguen atrapar la NGC 2403, objeto complicado de encontrar por no haber estrellas brillantes cercanas de referencia. En la constelación de Camelopardalis, y a sólo 8 millones de años luz de distancia. Da la sensación de flotar, de una niebla flotando en el cielo.

M35 y NGC2158, francamente: preciosa imagen!! Ese contraste tan apabullante entre el inmenso M35 y el débil, fino polvo lechoso, cumulito borroso 2158. El ethos no consigue atrapar ambos dos a la vez, hay que sacar fuera de campo medio M35 para ver al "hermano pequeño", pero es preferible a verlos con el 26mm, ya que apenas se aprecia el menor a pocos aumentos. Una de las imágenes de la noche.

En Géminis, la Nebulosa planetaria del Esquimal o cara de payaso, y es que parece que un carita redondita nos observa a través del ocular.

No nos podíamos olvidar de la Nebulosa del Cangrejo, de M1, reciente masa en expansión que tiende a disolverse.

En la Osa Mayor, dos casi imperceptibles galaxias NGC 3982 y 3998. La verdad es que no me dice gran cosa

Es muy tarde ya, y el frío empieza a arreciar, rozando ya lo insoportable.
Un último vistazo con el LB a la Vía Láctea a su paso por Unicornio, Can Mayor, Popa, etc, para dejarnos con un buen sabor de boca. Me encanta hacer estos paseos estelares, es como viajar. Esta zona es en sí misma un continuo cúmulo abierto, jeje. Los hay  por doquier: M50, M41, M46 y 47 y varios NGC´s de los que no me molesté ya en apuntar el número. El frío hacía mella...

Se ha hecho más tarde de lo que pensábamos, y es que al final nos han podido las ganas que teníamos. Me he perdido algunas cosas en el LB, y es que esto de ir de uno a otro, tiene su desventaja, ¡Qué no se puede estar en todos los sitios a la vez! Pero ha sido una noche muy bonita en todos los aspectos.

Dicen que los cambios se produce en primavera, yo creo que las cosas suceden cuando uno quiere que sucedan. Y quién sabe, quizá esta salida loca de enero sea el principio de una nueva era.
#16
Hola a tod@s!!
Me han hablado tanto de este foro, y de lo bien que lo pasáis, que si no entro yo también, la envidia me pondría verde  :mrgreen:
Llevo poco tiempo en esta loca afición, así que soy novatilla, por lo que espero aprender muchísimo de vosotros.
Graciasss
Un saludo